Neuralink, el futuro nos alcanzó

Por Juan José Alonso Llera

“La vida no es lo que fuimos en el pasado, sino lo que queremos llegar a ser”

El primer paciente humano al que Neuralink le ha implantado un chip cerebral parece haberse recuperado totalmente y es capaz de controlar un mouse de computadora con sus pensamientos, dijo a última hora del lunes el fundador de la startup, Elon Musk.

¿Quién es Neuralink?

Neuralink Corporation es una empresa de neurotecnología especializada en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora, implantables, también conocidos como Brain-Computer Interfaces o tecnología BCI, fundada por Elon Musk. Actualmente se encuentran desarrollando un dispositivo capaz de tratar pacientes que sufran de discapacidades causadas por desórdenes neurológicos mediante estimulación cerebral directa. Y, según declaraciones de Musk, la tecnología desarrollada busca, a la larga, lograr una simbiosis total con la inteligencia artificial.

Actualmente se encuentra desarrollando experimentaciones en animales en conjunto con la Universidad de California, Davis​. El objetivo es conectar cerebros humanos a computadores y ayudar a tratar afecciones neurológicas complejas, dice la misma empresa.

Varias empresas competidoras ya han implantado dispositivos similares. En la medicina se podría tratar enfermedades como Parkinson, Alzheimer y otros trastornos cerebrales. También se abre una nueva puerta para el uso de la inteligencia artificial.

El chip funciona captando las señales eléctricas que se producen en el cerebro cuando la persona piensa o hace algo. Los hilos muy finos tienen electrodos que se insertan en diferentes zonas del cerebro según lo que se quiera medir o estimular.

“Los progresos son buenos, y el paciente parece haberse recuperado totalmente, sin efectos nocivos de los que tengamos constancia. El paciente es capaz de mover un ratón por la pantalla con sólo pensar”

El sueño de comunicarse directamente con las máquinas mediante el pensamiento parece estar ahora al alcance de los humanos. Sin embargo, el propósito de la implantación de chips en cerebros humanos es más médico que de ciencia ficción. La investigación sobre interfaces cerebro-máquina (ICM) se centra en personas con parálisis. Y los dispositivos se están probando principalmente en entornos médicos. Elon Musk quiere acelerar el proceso de implantación de sus chips para tratar patologías o discapacidades como la obesidad, el autismo, la depresión o incluso la esquizofrenia.

La gente podría volverse telepática y ser capaz de comunicarse sin palabras por acceder a los pensamientos. Más allá de los pensamientos, las experiencias sensoriales podrían ser comunicadas de humano a humano, como neural postales, donde escuchar, ver y saborear algo podría ser posible. Alternativamente, las experiencias de la vida como disfrutar de una comida o tomar un salto en paracaídas se puede vivir virtualmente y ofrecer sensaciones como si fueran reales. Más creíble, que dentro los próximos 20 años sea posible ser capaz de crear imágenes de lo que la gente está pensando.

Los IMC quizás también ofrezcan oportunidades emocionantes para mejorar el cerebro mismo. Invasivo o no invasivo. Los IMC podrían ayudarnos a recordar más y mejor, aprender más rápido, hacer mejores decisiones y resolver problemas sin sesgos. A cambio de tener que pasar por el duro entrenamiento.

El futuro está en fusionar nuestra inteligencia con la IA. Es por lo cual, varios expertos en tecnología creen que podrían surgir impactos de beneficio a las personas al vincular la inteligencia humana y la artificial.