Negligentes

Por Maru Lozano Carbonell

Esta semana fui a un centro comercial en Residencial Agua Caliente y, al subirme al carro ya para irme, noté que había una bebita en el vehículo contiguo, más o menos de un año dormida y con la ventana abierta. Conté más de cinco minutos hasta que el papá llegó y movió el carro al frente del local donde se encontraba la mamá.

Me los topé porque fui a la carnicería y vi a una pareja entrar con un niño portando una tableta electrónica. Ellos dejaron a la bebé solita. ¿Cómo es posible?

Imagínense al niño chiquito cargando un dispositivo muy atractivo como para ser arrebatado, un carro abierto con una niña y bueno, papás que no piensan en el daño que puede haber.

Es que hay gente a la que se debería negar esa combinación “carro-hijos.”  Cuántas veces no vemos nosotros los maestros a la entrada de las escuelas que dejan a sus niños bajarse solitos del carro, estacionados en doble fila o lo dejan en una esquina por flojera a bajarse y asistirle, van en pijamas o las señoras conducen maquillándose.

Cuántas veces se entregan a los niños a la salida y ¡ni cinturón les ponen! Les permiten sentarse enfrente cuando no deberían, piden que los pongan en la parte trasera de una pick-up, ni siquiera los saludan, llevan al perrito enfrente con ellos o van usando el celular.

Esos padres de familia que no se hacen responsables de la crianza deberían recibir sanciones. Lo peor es que son ellos mismos los que llegan con reclamos ante cualquier baja del tesoro durante el ciclo escolar.

¿Con quién quejarse? Es que de repente mandan a los niños sin asear, sin alimento o con abundante comida chatarra, sin útiles escolares, sin tarea hecha, mal educados y desvelados, por referimos a menores hasta diez años.

Un papá negligente es aquel que no vigila a su hijo, el que lo ignora, que no marca límites, quien no lo alimenta como debe ser, quien evita hablarle con calidez. Es un tipo de maltrato infantil privar a los hijos del cuidado, protección y afecto que deberían recibir, ¿lo sabías?

¿Por qué dañar a un niño? Es obvio que ¡nadie les quiere destruir! y aquí la gravedad del asunto porque los papás no se están dando cuenta lo que conlleva descuidarlos. ¿Existe un medio pronto y eficaz para canalizar lo que muchos adultos vemos como el caso de la bebita que dejaron en el automóvil sola?

Por ley todos los papás deberían proveer las necesidades básicas, pero no quedarse ahí porque también es negligencia no procurar la atención médica cuando se requiere. Miles de mamás auto-medican o no les llevan a un pediatra, van a farmacias con el médico general y para rematar, los mandan enfermos a la escuela.

Negligencia también es ignorar y desatender las necesidades educativas, así como la inatención a las necesidades emocionales de los niños perjudicando su auto-estima.

Algunos síntomas de un niño con papás negligentes son que falta a menudo a la escuela, pide comida o se roba de las loncheras, anda sucio y huele mal, dice que nadie le hace caso, es desobediente, es muy sumiso o muy exigente.

Se requiere capacitación obligatoria y permanente durante las diferentes etapas en la vida de los hijos. ¡Ojalá hubiera esto!