Muy mal evaluado

Por Lucy Ocaña Rodríguez

Hoy por la tarde me llegó una información sobre la última evaluación de los Gobernadores del país, realizada en este mes de marzo, por México opina y publicada en SDPnoticias.com. Son 32 estados y la Ciudad de México. La evaluación se mide del 0 al 100 y sólo siete gobernadores obtuvieron arriba del 50% de aprobación. Lo más lamentable es que el gobernador de Baja California sólo obtuvo el 19.1, quedando en el lugar número 28, sólo por encima de los gobernadores de Coahuila, Morelia y Chiapas.

Este resultado nos deja claro que no es solo percepción de mal gobierno lo que se tiene en Baja California, sino que realmente la actual administración estatal que encabeza Francisco Vega, es la peor que hemos tenido, habiendo dejado atrás a los 13 gobernadores que le antecedieron.

Hay temas sobresalen porque su mal manejo está afectando enormemente a los bajacalifornianos: La opacidad de las finanzas, la gran corrupción que ha salido a la luz pública y la inseguridad que prevalece en todo el estado y muy especialmente en Tijuana.

En columnas anteriores he tratado el tema de las finanzas y su mal manejo, en esta ocasión deseo enfocarme en la violencia e inseguridad que prevalece, porque es quizá lo que más afecta a los ciudadanos en su vida diaria.

Varios años Baja California se mantuvo fuera de los 10 estados con mayor índice de inseguridad, pero para julio de 2016 el estado se ubicó en el sexto lugar por el número de asesinatos ocurridos de enero a julio. Lo más peligroso es que para el 22 de marzo de 2017 (según datos de la PGJE) habían ocurrido 304 muertes violentas y de acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública el 70% de los homicidios dolosos se cometen con armas de fuego.

Resulta por demás preocupante, que al cuestionársele a la autoridad sobre este incremento en el número de homicidios, casi invariablemente su respuesta es: “Se están matando entre ellos, porque pelean áreas de venta de droga”.  Sin embargo esto ya no es así, son muchas las víctimas inocentes que son asesinadas, por estar en el lugar y momento equivocado o por venganzas.

La Procuradora de Justicia nos ha quedado a deber mucho, en virtud de que la mayoría de los delitos están sin resolver. Creo que lo menos que nos debe es una explicación a lo que está sucediendo en el Estado y especialmente en Tijuana ¿Por qué no logran atrapar a la mayoría de los que cometen los crímenes? ¿Por qué  la mala integración de expedientes? Lo cual es la causa que en muchos casos obligue a los jueces a liberar a los acusados. Por otro lado, la Secretaria de Seguridad Publica, que de tan mala fama goza, pareciera que no hace su labor y solo se sabe de ella por las denuncias públicas de extorsión o agresiones, que han hecho los afectados.

Y ante todo esto, ¿qué hace  el gobernador? Pues por lo que vemos y vivimos: Nada. El gobernador de Baja California, se la pasa viajando a costa del erario, se inventan todo tipo de viajes. “Para promocionar al estado o hacer gestiones”, el gobernador se la pasa viendo qué nuevos negocios personales hacer, para el gobernar es asistir a desayunos empresariales (donde por cierto también le hacen el reclamo de la inseguridad), repartir despensas, cheques de apoyo y acompañar a su esposa a eventos del D.I.F.

No es una percepción, el gobernador de Baja California está muy mal evaluado, porque no está gobernando. No ha cumplido con el compromiso que acepto al protestar como tal y eso los bajacalifornianos no lo aceptamos.  Nuestro Estado sale adelante por el empuje de su gente y a pesar de sus malos gobernantes, pero nos merecemos más.