Murmuración

Por Maru Lozano

Sinónimo de chisme.  ¿Te ha tocado ser víctima de chismes en el trabajo? Hablar con toda libertad y expresar tus sentimientos es buenísimo pero cuando se hace acerca de compañeros es terrible. Una cosa es hablar de un tema, de un artista, de un personaje famoso, de un lugar o situación y otra muy  fea es hablar de alguien que no estando presente, está imposibilitado para defenderse.

Es delicado hablar con ligereza porque se destruyen estereotipos, relaciones, vínculos importantes, reputación y sobre todo, la confianza.

¿Por qué existen los chismes?  ¡Porque hay público! Y luego la tecnología que ayuda con sus mensajes rápidos y las redes sociales. Basta que tengas ganas de no aterrizar en tu mundo interior para viajar a través de la personalidad de los demás.

Es muy doloroso experimentar el eco de tu persona en los otros, máxime cuando éstos utilizan destellos íntimos como arma laboral. Cuando se destruye tu imagen tu desempeño demerita.

¿Para qué está el chisme presente? Fácil, para evitar sentir en carne propia los defectos, los dolores, las ineficiencias, las carencias y todo aquello que si contactamos, nos dolerá o nos molestará. Por eso, mejor decimos que los “otros” son los que están mal, así evitamos de una manera airosa, ahondar en nuestro propio “yo” y hacernos responsables de nuestro sentir y actuar.

Los chismosos  desarrollan su habilidad verbal al máximo, son ¡maestros! Y algo peor: ellos mismos llegan a creerse lo que dicen. Cuando una persona que murmura mucho no contacta con la realidad, entonces empieza a fantasear y es mejor no despertar,  porque sabe que si lo hace, seguramente será una abierta de ojos muy cerquita del suelo y no precisamente sobre un colchón de algodones. Un chismoso en el trabajo se vive bajo la envidia, es decir: “Vive en vida” de los demás.  Olvida por un momento que tiene habilidades y capacidades y en el fondo teme ser opacado.

¿Qué hacer ante el chisme?  Primero, no tomárselo a pecho, recordemos que las palabras de alguien son de ese alguien y no nos pertenecen, no nos definen. Pero es importante que se permita el trabajo y, si éste se está viendo obstaculizado, recurrir a un superior para poder producir. Enfocarse objetivamente, hay que luchar para poder cumplir con la misión empresarial. Hablar de los hechos, razones y necesidades.

¿Por qué se sienten cómodos hablando contigo de alguien? Sería interesante reflexionarlo. Ciertamente en la oficina pasamos la mayor parte del día, sin embargo, es de inteligentes separar las labores y el dinero que de ahí se obtiene de las relaciones amistosas y amorosas que no precisamente brotan con lealtad en una fuente de trabajo.

Es hermoso hablar con la gente, no de la gente. Aprender de ella y compartir logros. El trabajo en equipo se tiene que dar en todo ambiente productivo y es bueno reportar a un superior cuando las cosas no se están dando  pero sin hablar con adjetivos o mezclando opiniones personales.

Si el chisme no cesa e incómoda seriamente,  pregúntate si es el único lugar en donde puedes trabajar. En ocasiones un cambio es conveniente. Recordemos que hay que cuidar nuestra reputación ya que ésta vivirá más que nosotros.

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