Mujeres y política

Por Maru Lozano Carbonell

Es que mujeres es una cosa y política otra para las cabezas, ¿verdad? Tenemos el ejemplo de Margarita Zavala que dice querer ser una opción para los ciudadanos.  Y sin ir más lejos, Carolina Aubanel que quiso escuchar de una manera diferente a la ciudadanía y darle voz y representación en Tijuana, pero al parecer, la política no está preparada para eso.

¿Miedo a las mujeres? En México seríamos muy capaces de darle la silla a una mujer y más si se trata de las que mencioné porque son sencillas, porque son preparadas, porque tienen experiencia, porque se han ligado al movimiento político de alguna manera y porque les gustaría pisar la meta-necesidad.

Ellas ya tienen su vida hecha, ya se fueron de compras, tienen hijos, formaron una  familia, un equipo de trabajo y sobre todo, saben impulsar a la juventud.

Veremos qué pasa con Margarita Zavala. Hoy, me gustaría resaltar el quehacer político previo que se aventó esta mujer en Tijuana. Carolina supo caminar de colonia en colonia, escuchar y sostener que su propuesta se basaría en las necesidades que recogería de cada lugar y de cada persona, se animó a pedir firmas para ponerse a trabajar y, ¿no se pudo?

Yo he visto que todos los que hacen campaña también se la rifan y se desgastan pero, ¿tienen verdadera vocación por ayudar y mejorar la ciudad? Es posible que sí, aunque los reflectores de repente los puedan nublar. Es posible que sí, entonces que sepan unir fuerzas.

La ciudad de Tijuana ha visto el trabajo incansable de Carolina Aubanel, mismo que aprendió desde casa porque creció entre la política y la visión empresarial.

Con su televisora ella siempre está apoyando a la juventud y al talento local. Sus proyectos que levantan ámpula los lleva a cabo con tenacidad y siempre está apoyada por gente importante de todas las edades.

Credibilidad tiene, sencilla es. ¿Molesta eso? ¿Estorbaría en un momento dado? No me asusten, entonces, ¿qué está pasando?

A todas luces se siente que la ciudadanía no nada más está cansada, está enojada y si no se innova en el proceso, sabrá Dios qué llegue a suceder.

Lo interesante es que tuvieron miedo antes de… ¡A lo mejor ni ganaba! O… ¿Estaban muy seguros de que podía cambiar algo y por eso mejor no la dejaron? ¿Fue real que no reunió todo lo que se necesitaba? ¿Por qué no hay un proceso transparente donde la ciudadanía también participe en las pre-candidaturas?

México se merece un sistema con gente capaz, sistemas computacionales y personal capacitado para responder asertivamente y sobre todo, dar la cara y las pruebas contantes y sonantes. No nos vaya a pasar como en las pasadas elecciones que el sistema se equivocó.

Yo envío un abrazo a Carolina y a cualquier persona que se avienta a trabajar por Tijuana. Si en realidad quieren los candidatos ser apoyados, involucren a todos, aprovechen a los que tienen credibilidad porque si son inteligentes, se sabrán rodear de gente más inteligente. En Tijuana contamos con muchísimas mujeres capaces que logran trascender por su visión y valor, solo demos paso a su misión.

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