Mucho “Corazón de la bestia”

Tras múltiples misiones militares, James Belmont (Brad Pitt) y su compañero canino Odin, quedan atrapados en una desolada región de Alaska y deben utilizar todas sus habilidades para sobrevivir. Fotografía: Paramount Pictures

Por Chema Castro III

Un hombre y su amigo canino deben sobrevivir en el yermo de Alaska, aunque la naturaleza intenta a toda consta impedirlo, como si no supiera que es Brad Pitt en la película El corazón de la bestia (Heart of the Beast).

James Belmont (Pitt) es un miembro de fuerzas especiales recién jubilado quien gusta de la soledad y el silencio del bosque, acompañado solamente por Odin, su compañero de múltiples misiones militares y quien, al igual que Belmont, sufre de Trastorno de Estrés Postraumático, y los dos tienen las cicatrices físicas de guerra.

En una de sus escapadas en hidroavión sufren un accidente del cual, milagrosamente, ambos escapan sin mayores lesiones, pero la salud está en riesgo para ambos, y deben utilizar todo su entrenamiento y suministros para llegar a una carretera situada a casi 60 millas de donde cayeron porque no hay rescate en camino.

Y eso es todo, simplemente dos seres contra el frío mundo, pero es que el carisma entre Pitt y los cuatro perros que intercambian tiempo como Odin es esencial, y esa emoción es lo que lleva a este filme dirigido por David Ayer (A Working Man, The Beekeeper), quien tuvo tiempo porque a otra persona le tocó una película de Jason Statham ese año.

El guion por Cameron Alexander (primer filme tras dirigir videos musicales) marca los puntos importantes sin llegar al melodrama, aunque con diálogo reducido aprovecha los momentos de acción para avanzar la historia.

A diferencias de la otra obra que salió este año con un hombre y su can, además de muchas tomas panorámicas (The Dog Stars), aquí se utilizan de buena manera y sin desvíos adicionales; a eso se agrega que Pitt anda de buenas, no exagera cosas súper humanas, pero lo necesario para ser un jubilado Green Beret, quien de todos modos iba equipado para pasar días lejos de todo.

Para darle gravitas a la situación, antes del accidente llega Watkins (J.K. Simmons), un minero jubilado y de paseo en canoa, para destacar puntos del carácter de Belmont y avisar que viene una tormenta. Simmons hace lo mejor con su reducido tiempo en la pantalla y fue más que suficiente, un relax antes de la emoción.

En el recorrido tanto Belmont como Odin sufren accidentes, sobrellevan obstáculos, demuestran que harían cualquier cosa el uno para el otro, maduran, y encuentran el cómo seguir adelante pese a todo.

Sí tiene unos detalles en contra, como descartar la hipotermia y, lo más obvio, los animales de creación digital que distraen, son demasiados claros esos efectos que le restan peso a las escenas, mejor le hubiesen llamado a Liam Neeson y su equipo de lobos para demostrarles cómo se hace.

En fin, Heart of the Beast es un filme entretenido donde Pitt, quien claro que sale comiendo varias veces, destaca su habilidad para convencerte que podría sobrevivir en el bosque (aunque su carcajada peligrosa lo delata), y que Odin merece continuar en otras historias.

Heart of the Beast

  • Título en español: El corazón de la bestia
  • Reparto: Brad Pitt, J.K. Simmons, Anna Lambe
  • Director: David Ayer
  • Guion: Cameron Alexander
  • Año: 2026
  • Duración: 1:41 hrs.
  • Género: Drama
  • Calificación: ***½ (de cinco)