Mover a México, Siglo XXI: Los niños migrantes

El éxodo migratorio a nivel mundial, no es un suceso nuevo. Sucede desde hace 60,000 años, desde la época prehistórica. 

Me parece que el género humano tiene la tendencia de estar en constante movimiento, impulsado por diversas causas que afectan su vida y su sobrevivencia. Lamentablemente, 190 millones de migrantes se desplazan anualmente por el planeta.

El flujo masivo de migrantes, se debe y se explica en función de carencias que afectan su vida personal y familiar. La movilización global, es un resultado derivado de la aplicación de políticas socio económicas equivocadas, falta de empleo y en muchas instancias, la corrupción de gobiernos que traicionan la confianza de la ciudadanía.

Así mismo, la fuga de personas se debe a la violencia  social, producto del crimen organizado y pandillerismo. El hambre y el miedo, son los ingredientes principales para fomentar el abandono de las tierras, de los hogares, de las ciudades, de los países. El fenómeno de los niños migrantes es una aberración que resulta totalmente inaceptable.

En la actualidad, somos testigos de una tragedia humana, que no podemos ocultar ni mucho menos menospreciar: El incesante movimiento de niños (as) que viajan solos procedentes de Guatemala, Honduras y San Salvador. Lo infantes que en la actualidad han incursionado por nuestro territorio con destino final Estados Unidos, suman 57,000.

Son criaturas inocentes que sé trepan peligrosamente al tren llamado La Bestia, con rumbo al norte. Son niños (as) que en su mayoría viajan solos y que desafortunadamente, reciben agresiones y son víctimas de extorsiones por parte de delincuentes, que se dedican a la trata de personas y secuestros. Sin duda alguna, quedan expuestos al constante asecho de las bandas de malandros que actúan impunemente.

Por lo tanto, es indispensable y urgente, que el Gobierno de la República, otorgue protección y salvoconducto a estos menores. Los derechos humanos de los menores migrantes tienen que ser protegidos y garantizados. Para tal efecto, propongo que a lo largo de la ruta ferroviaria de La Bestia, existan destacamentos estratégicamente acantonados de la nueva fuerza de seguridad denominada: Gendarmería Civil. Tenemos que ofrecer a los menores un resguardo, una defensa. Supuestamente, de acuerdo con los lineamientos del Gobierno Federal, este contingente está preparado y capacitado para ser un cuerpo de seguridad altamente confiable, que se considera élite para salvaguardar la integridad de las personas y sus derechos constitucionales.

Como consecuencia de lo anterior, me parece apropiado expresar y exigir que la misma política migratoria del Estado Mexicano, que pugna por el respeto a los derechos y protección de los mexicanos en el extranjero, se aplique de manera irrestricta para beneficio de los extranjeros que ingresan a México por la puerta sur, especialmente los menores.

Los niños (as) no tienen la culpa de las condiciones deplorables e inhumanas que los obligaron a salir de sus respectivos países. 

Dicho lo anterior, es inaceptable el fenómeno migratorio de los niños. Es una auténtica aberración del Siglo XXI.