Misión: Recuperar lo perdido

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Quién hubiera pensado que tan solo un mes después de haber sufrido un doloroso descalabro a manos del combinado hondureño en San Pedro Sula el equipo mexicano estaría presumiendo el haber finalizado su gira por tierras europeas con un saldo positivo. Y es que lo que parecía ser una ‘misión suicida’, en donde más que esperar un resultado favorable se buscaba una oportunidad de fogueo para los jugadores aztecas ante un par de potencias del futbol mundial, se tornó en una campaña triunfal en donde se logró algo verdaderamente sorpresivo. No solo se empató ante el conjunto de Bélgica, quien es considerado por muchos como uno de los candidatos más fuertes al título de la justa mundial por jugarse el próximo año, sino también fueron capaces de derrotar por la mínima a su similar de Polonia, que por su alta posición en el ranking general gozará de ser cabeza de serie en uno de los grupos de Rusia 2018. Pero, más allá de los resultados, se dio un paso importante hacia la recuperación de varias cosas que se han perdido durante este año futbolístico.

Una de las cuestiones que debe priorizar tanto Juan Carlos Osorio como su equipo de trabajo es la recuperación del nivel de sus mejores jugadores. Y es que gran parte del cuadro titular que presentó ante Bélgica, que se perfila como el equipo que podría iniciar en su debut mundialista, no goza de la misma cantidad de minutos en sus clubes como en previas ocasiones. De la línea defensiva solamente Néstor Araujo puede presumir una regularidad dentro de su actual equipo Santos Laguna, mientras que de la media cancha y delantera solamente Andrés Guardado e Irving Lozano son constantes dentro de las alineaciones de sus respectivos clubes. Y si se agrega a esta corta lista a Guillermo Ochoa, quien tras su paso irregular por el futbol español ha encontrado regularidad dentro de la liga belga, significaría que solamente cuatro de los once jugadores que iniciaron el pasado viernes vienen con cierto ritmo de juego que la banca simplemente no les da. Hombres de la talla de Héctor Moreno, Miguel Layún, y Carlos Vela se vieron exhibidos por el rival en varias ocasiones por esta misma situación, y será crucial recuperarlos lo más pronto posible. Queda claro que no está totalmente en manos de Osorio esta cuestión, pero sabe que algunos de sus jugadores necesitan reencontrarse para poder aspirar a algo más en Rusia. Afortunadamente aún queda tiempo de juego, con poco más de un semestre de actividad futbolística previo a la gran fiesta mundial, y tanto el empate como el triunfo han sido cruciales en esta misión de rescate.

Es así como los dos últimos partidos de la selección tricolor cumplieron con las expectativas principales en esta misión de recuperar lo perdido. Y no solo se ha convertido en esta misión mencionada previamente de salvar el mejor nivel del futbolista mexicano que milita en el extranjero, sino también de reparar esa relación llena de altibajos entre Osorio y la afición y la posibilidad de reavivar esa esperanza de que México pueda llegar al quinto partido.