El miedo no anda en burro

Por Jaime Bonilla Vázquez

Cuando gobiernan a espaldas de los pueblos, a los malos gobernantes se les hacen pocas las medidas de seguridad para blindarse y esta afirmación hoy se hace extensiva a los diputados de Baja California que colocaron un muro para separarse de quienes dicen representar.

En efecto, por órdenes del recién nombrado presidente de la XXII Legislatura del Congreso de Baja California, Raúl Castañeda Pomposo, se construye el Muro de la vergüenza con policarbonato, según él, para salvaguardar la seguridad de los diputados.

Es tanto el temor de los diputados, sobre todo aquellos que están a las órdenes del gobernador Francisco Vega, que con sus medidas impopulares han acarreado para ellos mismos el oprobio de legislar para hacer negocio y no para beneficio de los ciudadanos.

Que no disfracen sus temores, resultado de sus malas acciones, como medidas de seguridad, pues son precisamente esos diputados quienes actúan contra los ciudadanos para retorcer las leyes con tal de seguir vendiendo Baja California.

Circula en redes un video en que con miedo, con temor, Castañeda Pomposo, pide apoyo a los guardias y a los policías para que los escolten mientras se escuchan los gritos de traidor.

Aunque de policarbonato, esta pared refleja lo peor de los gobiernos fascistas, como el muro de Berlín o el muro de Trump, que como en el caso de los panistas, no son precisamente los mejores ejemplos de la democracia.

Otro ejemplo es el muro de Juan Manuel Gastélum, esas cortinas metálicas con que el alcalde de Tijuana dotó el Palacio Municipal pretextando seguridad, para alejar a quienes se han inconformado con sus medidas.

Solo quienes tienen la conciencia sucia porque saben que gobiernan y legislan a espaldas de quienes dicen representar, necesitan muros, guardias, escoltas, carros blindados y toda la parafernalia del terror, pues temen ver a los ciudadanos a la cara.