Mi sitio en el mundo

Por Daniel Salinas Basave 

Con todo su caos a cuestas, Baja California es, desde mi punto de vista, el mejor lugar de todo México para vivir. Al menos yo no lo cambiaría por ninguna otra entidad. 

He viajado por toda la República y por 22 diferentes países, he vivido en otras ciudades y puedo afirmar con objetividad y conocimiento de causa, que yo elijo Baja California por encima de cualquier otro lugar de México. 

Por ejemplo, nací y viví la primera parte de mi vida en Monterrey, y aunque le tengo cariño a mi tierra natal, a la hora de elegir y poner en la balanza, yo elijo una y mil veces a Baja California por encima de Nuevo León. Lo que más extraño de tierras regias es sobre todo la cultura futbolera y el poder ver jugar a mis Tigres cada 15 días. Extraño sus montañas, en especial la Huasteca y el Sol poniéndose tras las Mitras; extraño cierta forma de preparar la carne asada, pero como lugar para vivir y tener un hogar yo prefiero a Baja California. 

También viví casi cuatro años en la Ciudad de México y hasta hace poco solía viajar ahí con cierta frecuencia y por lo que a esa urbe respecta no tengo ninguna duda: elijo un millón de veces a Baja California por encima de la CDMX.  

En mi caso no hay medias tintas ni titubeos: yo creo que Baja California es el mejor sitio posible en México. Tal vez mi plan B, si tuviera que elegir otro lugar para vivir, sería Baja California Sur. 

Cierto, todo se ha desbordado y se ha vuelto excesivo en Baja California y eso es cierto. Genera inconvenientes, sí, pero piensen que si hay un kilómetro de fila en la caseta de Capufe en Playas de Tijuana, es porque nos siguen visitando decenas de miles de turistas. Si ves cientos de construcciones por toda la ciudad y un montón de restaurantes caros a reventar, es porque la economía, pese a todo, fluye y el dinero se mueve. Si hordas de sureños siguen llegando, es porque pese a lo que digan, aquí se vive mucho mejor que en el Centro y Sur de México. Mal que bien, somos el corazón del corredor macro-económico binacional más grande de América. 

Claro, los riesgos son muchísimos, pues la región se nos está desbordando y puede colapsar. Urge impulsar una planeación ordenada a mediano y largo plazo, dejar de apostar por aspirinas y remedios temporales y unir esfuerzos en pro de las ciudades que les heredaremos a nuestros nietos en 2050. El programa Respira, que impulsa el actual Gobierno del Estado, despierta mi esperanza. 

Baja California es insegura y por desgracia lo seguirá siendo, porque por nuestra posición geográfica estamos condenados a ser la joya de la corona de casi cualquier negocio ilícito, pero aunque las estadísticas sean escandalosas sobre todo en lo que se refiere a homicidios, creo que como ciudadano vives mucho más inseguro y con mucho más miedo en estados como Guerrero, Tamaulipas, Michoacán o Morelos. 

Pero con todo su caos y su inseguridad a cuestas, mi sitio en el mundo es este brazo de noble tierra que surgió del fondo oceánico; estos benditos 71 mil 450 kilómetros cuadrados en donde caben todos los climas y ecosistemas. 

Somos muchos los que llegamos de paso y nos quedamos aquí para siempre.