Mi bronco libro

Por Daniel Salinas Basave

La escritura y promoción de mi nuevo libro, Debajo del sombrero del Bronco, es solo un paréntesis en mi camino de vida. Ha sido un libro Blitzkrieg, intenso, extremo, con vocación de tren bala, pero en absoluto me aparta de mi ruta escritural. Mi vocación y mi apuesta sigue siendo por la literatura de ficción.

 

Me gusta escribir cuento,  novela  y también  ensayo literario a lo Montaigne. Mi deseo es escribir los libros que me gustaría leer y sucede que cuando voy de cacería libresca suelo pepenar literatura pura y dura. Raramente, por no decir nunca, me doy tiempo para leer libros sobre política actual.

Como lector soy hedonista, pero como profesional tengo una vocación distópica. La literatura no ha eliminado al reportero que vive y ha vivido por siempre en mí. El periodismo es una enfermedad incurable y puede rebrotar en el momento menos pensado. Al final del pasado verano la enfermedad reporteril rebrotó. 

¿Por qué escribí este libro? Porque me abrieron la puerta para hacerlo y a los reporteros nos gusta contar historias fuertes, extremas y esta es una historia fascinante. Sí, confieso que dudé mucho antes de aceptar  y que más de una vez estuve a punto de dar marcha atrás, pero lo cierto es que me encontré con relatos de vida fascinantes.

Puedes estar o no de acuerdo con Jaime Rodríguez Calderón, pero no puedes negar que ahí hay una historia y un fenómeno atípicos, algo nunca antes visto. Independientemente de lo que en el futuro suceda, aquí hay un antes y un después, un umbral de la historia política que ha sido cruzado y me da gusto haberlo podido narrar.

La historia que escribí concluye el 4 de octubre y su final es un gran signo de interrogación. Me gustan los libros que generan más preguntas,  no los que ofrecen respuestas a todo.  Más de una vez manifesté públicamente  que de haber tenido yo credencial de elector en Nuevo León, mi voto hubiera sido para Jaime Rodríguez.

Creo que estamos ante una oportunidad histórica de romper ancestrales paradigmas, pero ello no significa una confianza ciega o una apuesta con los ojos cerrados. Jaime y su equipo tienen la gran oportunidad de transformar de raíz un sistema podrido. Yo relaté caminos de vida muy difícil de andarlos, difícil de caminarlos.

Caminos de vida marcados casi todos por la pérdida, el dolor, el naufragio, la furia, el atrevimiento y la esperanza. Caminos de vida que como mil y un ríos desembocan en un improbable arroyo. Es un libro sembrado por testimonios, casi coral, aunque impregnado en cada capítulo por contexto histórico e incluso literario para dimensionar la trascendencia del fenómeno vivido en Nuevo León. No es solamente la historia de Jaime, sino la de quienes al salir a la calle poseían solo la rabia, el hartazgo y la esperanza liberadora de dar un aparente salto al vacío. Es un libro donde muchos, aún los ajenos a la política, se van a ver reflejados.