México y EU trabajan juntos para evitar pérdidas humanas en sismos

PASADENA.- Los Estados Unidos y México trabajan conjuntamente para mejorar el monitoreo sísmico en la frontera sur EU y México.

La Cooperación Científica Internacional conducirá a una reducción en pérdidas de vidas y propiedades por sismos, el trabajo conjunto incrementará la resiliencia de las comunidades en ambas naciones, en las que existen fallas que cruzan la frontera internacional.

A petición del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) de la Secretaría de Gobernación de México, el Comando Norte de los EU  y científicos del Servicio Geológico de los EU proporcionan instrumentos y capacitación para reforzar las redes sísmicas mexicanas en la región, ampliando las mediciones de la actividad sísmica en la zona propensa a sismos del noroeste de México.

 Esta inversión es complementaria a los esfuerzos financieros que lleva a cabo el Gobierno Mexicano. Durante el sismo de 7.2 grados de magnitud del 4 de abril de 2010, ocurrido en Baja California, el Cenapred contó con la información sísmica disponible que proporcionó el USGS.  

La ausencia de datos inmediatos y necesarios del movimiento sísmico para evaluar la intensidad de las vibraciones del suelo, no permitió a las autoridades Mexicanas evaluar el impacto del sismo y sus efectos en la población e infraestructura, tan rápido como fuera posible.

"Las fallas sísmicas no paran en las fronteras internacionales y tampoco debería detenerse la ciencia.  La colaboración científica entre los EU y México resulta en una mejor comprensión del peligro sísmico que afecta a ambas naciones.  Esta comprensión científica ayuda a proteger la vida y las propiedades en ambos lados de la frontera", dijo Anne Castle, Secretaria Asistente para el Agua & la Ciencia del Departamento del Interior de los EU. 

Después del sismo del 2010, científicos del USGS visitaron el área epicentral del sismo, realizaron mediciones y recomendaron que los sismómetros mexicanos, si fueran instalados en Baja California, proveerían a las autoridades federales estatales y locales de los EU y de México, información más precisa y oportuna durante sismos futuros.  

Los datos en tiempo real obtenidos de estos equipos instalados en México, serán utilizados para proteger vidas y propiedades en el norte de Baja California, México, y la región sur de California, EU.

“El Comando Norte de los EU está colaborando con varias agencias gubernamentales de los EU para ampliar la preparación y capacidades de respuesta ante desastres de las autoridades civiles y militares mexicanas.  Con esta iniciativa el Comando Norte de los EU está colaborando con el USGS para mejorar el monitoreo sísmico en Baja California, México.  Esta red complementa otros proyectos patrocinados por el Comando Norte de los EU para ampliar las capacidades de primeros respondientes Mexicanos con proyectos de capacitación y equipamiento” dijo Robert Mackay, Jefe de la Dirección de Coordinación Interagencial, de la División de Asistencia Humanitaria del Comando Norte de los EU.

Susan Reinert, Jefa de la Sección Política/Económica del Consulado General de los Estados Unidos en Tijuana, apuntó “El gobierno de los Estados Unidos ha reconocido por largo tiempo la necesidad de que nuestros países trabajen juntos para ampliar la preparación ante desastres, especialmente en la región fronteriza donde un sismo de grandes dimensiones ciertamente impactaría a nuestras poblaciones con repercusiones más allá de la frontera. Este esfuerzo, por parte del Servicio Geológico de los Estados Unidos y el Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, con el apoyo del Comando Norte de los Estados Unidos, para mejorar el monitoreo sísmico de Baja California, es ejemplo de los fuertes lazos fronterizos y de un espíritu de cooperación para alcanzar una mayor calidad de vida”.  
 
“Los sismos en México son una amenaza para los EU y viceversa.  Es soló por medio de la cooperación y de nuestros esfuerzos de monitoreo que ambos países podrán comprender y protegerse completamente del riesgo sísmico,” dijo Doug Given, Coordinador de la Red Sísmica del Sur de California del USGS, y líder de esta institución para este proyecto internacional.
 
“Los sismos, así como otros fenómenos naturales no respetan fronteras.  Los esfuerzos de cooperación y las inversiones conjuntas entre México y los EU para ampliar las redes regionales e intercambiar información sobre los peligros naturales, conducirán ciertamente a una mejor comprensión de dichos peligros; pero lo más importante, nos permitirán preparar mejor a nuestras comunidades para enfrentar eventos que como los sismos, afortunadamente no ocurren con frecuencia, pero que cuando ocurren, podrían producir importantes pérdidas humanas y económicas.
 
 La investigación científica, la evaluación del riesgo, la mitigación y la preparación son factores clave para vivir sustentablemente y en armonía con estos peligros naturales.  Este proyecto conjunto de observación sísmica en Baja California debería ser un ejemplo para muchos otros por venir, ya que está dirigido a reforzar estos factores, ampliando con ello una buena relación entre vecinos. México, a través del Cenapred está muy agradecido por este apoyo del pueblo y el Gobierno de los EU, a través de su Comando Norte.  Tenemos el compromiso de lograr su propósito, lo más pronto y de la mejor manera posible”, dijo Roberto Quaas, Director General del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México. 
 
El proyecto incluirá la compra e instalación de sismómetros, acelerómetros y una red de cómputo valuada aproximadamente en 250 mil dólares y una capacitación valuada en alrededor de 250 mil dólares.  
 
El sistema será operado por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California (Cicese), y formará parte de la Red Sísmica Mexicana.  
 
Los instrumentos serán instalados lo más pronto posible, y la capacitación para sismólogos mexicanos  comenzará en el corto plazo.  
 
Se espera que la recientemente ampliada Red Sísmica ampliada para la región sur de California – Baja California, entre en operaciones para el próximo año.