México tercer sitio en el turismo mundial

Por Claudia Luna Palencia

Desde 1999, he asistido a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid, ya sea como público o como periodista, pero en ambos casos siempre he visto a este magno evento como una gran oportunidad para que los países se luzcan y puedan vender lo mejor de sí mismos no sólo frente a los turoperadores y otros empresarios del sector, sino fundamentalmente, ante el potencial viajero que decide el país al que desea visitar.

Si bien la pandemia ha trastocado nuestras vidas, a diferencia de la Feria de Turismo de Berlín, la FITUR madrileña se ha mantenido incólume incluso en los peores momentos del año pasado y si bien no se llevó a cabo en enero lo hizo en mayo.

México es uno de los países estelares de la FITUR luciendo siempre esplendoroso en el pabellón 3 con un magnífico estand que cuesta bastante dinero: cada módulo de dos mesas con cuatro sillas tiene un precio de alquiler de 4 mil 500 euros, en moneda nacional, cerca de 113 mil pesos.

La promoción implica darse a conocer y llamar la atención, hacer que la gente quede motivada. Todavía recuerdo años en que se hizo alguna muestra gastronómica dentro del pabellón que ocupó México o bien una fiesta con mariachis o danzas típicas y hasta muestra de la alfarería tradicional.

El país azteca solía ser de los más buscados por los visitantes precisamente por todo el esplendor que quería mostrarles a través de pequeñas pinceladas de su folclor.

No puedo ocultarle amigo lector que la propaganda que nos llega de México en España y en Europa está plagada de notas negativas: de muertos a manos de narcotraficantes; de desaparecidos o de múltiples fosas comunes; de inmigrantes que se esfuman junto con los camiones de transporte; de periodistas asesinados constantemente, de políticos corruptos y hasta de un presidente que en su mañanera habla de que España debe pedir perdón por los hechos del pasado y no oculta su rencor. Siempre llega todo lo negativo.

Con esa imagen, la FITUR es un importante escaparate. Precisamente hablé al respecto con Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo, quien precisó cómo, en medio de la pandemia, México ha mejorado su posicionamiento.

En sus palabras: “Antes de la pandemia estábamos en el séptimo sitio en captación de turistas y durante la pandemia, nos hemos ubicado en el tercer lugar entre los países con mayor captación de turistas internacionales”.

Desde luego se trata de un escenario transitorio considerando que el país azteca no ha puesto trabas en todos estos meses para entrar a visitarlo, en cambio muchos de los países europeos que precisamente ocupan sitios estelares entre los más visitados del mundo, sí han puesto varios impedimentos comenzando por el pasaporte sanitario o inclusive imponiendo cuarentenas.

Seguramente demorará un par de año más en volverse a estabilizar la situación en cuanto a los viajes y entonces podrá visualizarse de mejor manera ese reacomodo entre los países más atractivos para los visitantes internacionales.

A colación

Durante la FITUR hablé con Juan José Álvarez Brunell, titular de Turismo de Guanajuato, quien llegó a Madrid con un mensaje muy potente: “Tenemos una cultura muy importante con cinco zonas abiertas al público una de ellas de pinturas rupestres de más de 2 mil 500 años; hoy en día Guanajuato es la sexta economía del país y tenemos mucha historia y cultura que ofrecer a tal grado que el año pasado nuestro chef David Quevedo, ganó el concurso internacional de tapas”.

También entrevisté (junto con mis colegas del Club Internacional de Prensa) a Alfonso Martínez, mi paisano alcalde de Morelia quien habló a los españoles y resto de europeos acerca de la relevancia histórica de la bella ciudad de Morelia, Patrimonio Cultural de la Humanidad y cuya cocina junto con el resto de la michoacana es también patrimonio mundial.

La bella ciudad de cantera rosa es lamentablemente una dama desconocida para muchos españoles a pesar de ser la antigua Valladolid; realmente requiere de una profunda campaña de internacionalización y difusión para que el extranjero europeo la descubra. Y estoy segura de que, cuando así suceda, quedará absolutamente prendado no solo de su bella catedral barroca, de sus calles, del Acueducto, de su cantera rosa, sino también de su gente y de su comida.

El país azteca tiene todos los atributos para consolidarse como una clara potencia turística. Yo, en lo personal, celebro que haya una obra como la del Tren Maya además asesorada por expertos de RENFE. Cuando el país logre vertebrarse por tren y dar a la gente esa facilidad de movimiento por supuesto que habrá muchos viajeros, tanto nacionales como internacionales, listos para disfrutar.

Y desde aquí muchas felicidades para todos los representantes del Caribe Mexicano que ni un solo día dejaron de asistir al pabellón de la FITUR (del 19 al 23 de enero) para mostrar la joya de la corona de México en cuanto a sol, playa y arena.