Metas sin sustento son sueños guajiros

Por Jorge Barreto

Se habla mucho del triunfo arrollador en las elecciones estatales municipales en el estado de Coahuila por el Partido Revolucionario Institucional, cacareando ese huevo como gallina escandalosa.

En efecto, es un buen logro político, pero no se pueden echar las campanas al vuelo. Coahuila siempre ha sido un bastión priista, el gobernador hizo su tarea sin intervención del partido nacional, y ahí están los resultados.

Los resultados importantes es que el PAN perdió su registro en Coahuila por deficiente trabajo y Morena, no obstante, su despliegue de recursos no ganó ninguna curul local.

¿Rechazo a Morena? Obviamente.

Tomando como lección nacional este triunfo, no se gana a través de palabrería, ostentación o simulación de situaciones. Se gana a través de trabajo casa por casa, sin dádivas, sin falsas promesas, sin mentiras.

El tal Alito no para en participaciones triunfalistas por el triunfo del PRI en Coahuila, en donde no tuvo ningún mérito la presidencia del partido, no obstante su presunción.

Como experiencia de este triunfo microscópico, si se quiere ganar a Morena hay que trabajar puerta con puerta, atendiendo el sentir del pueblo, con efectividad y menos apariciones con los mismos rollos ya gastados del PRI y del PAN, si se quiere tener éxito en el 2027.

Tanto el PRI como el PAN tienen que reforzar sus cuadros con personas de más peso específico de los cuales carecen.

El PRI son el tal Alito y Moreira, el PAN, Romero y no conocemos a ningún otro. Muy pobres en participantes activos.

Pregunta: ¿y así quieren triunfar? “Metas sin sustento son sueños guajiros”.