Mercadona, de Valencia, para toda España

Por Juan José Alonso

jjalonso@grupoconsultorefe.com

Como todo en esta vida, hay historias que llegan a un final y en este caso creo que es feliz, haciendo un balance de todo lo que vivimos en Valencia, hoy les puedo decir que el saldo es positivo y por mucho, ya sé que empecé buscándole siempre algunos puntos negros a esta ciudad, que nos recibió con muchísimo cariño, nos enseñó sus maravillas arquitectónicas, nos hizo saborear las mejores paellas, acompañadas de extraordinarios tempranillos, nos compartió su historia llena de valientes, nos retó a competir en una arriesgada regata en la belleza de sus aguas y no olvidemos a que íbamos: A estudiar y prepararnos (que eso también se logró, aunque sea un poco), pero lo mejor de todo fue su gente (aunque suene arrastrado y cursi).

Dicho todo lo anterior hoy les quiero platicar sobre uno de los múltiples orgullos de la ciudad y lo que le da origen a esta columna en la sección financiera de este semanario, que aunque no lo parezca hablamos de empresas, negocios y empresarios, si no, no cobro (jajajaja).

“La mejor herencia que les puedes dejar a los emprendedores del futuro, son tus valores”.

Con esta frase empezaba una entrevista Juan Roig para la revista del “Instituto de la empresa familiar” en 2006, cuando platicaba cómo logró ser el mayor supermercado de España, teniendo hoy mil 400 tiendas, más de 70 mil empleados y 17 mil 831 MDE en ingresos, compitiéndole con mucho éxito a los grandes del retail en el mundo.

Mercadona es una empresa familiar fundada en 1977 por los padres de Juan. En 1981 junto con su hermano Fernando y sus dos hermanas, Trinidad y Amparo le compraron la empresa a sus padres, que en ese momento sumaban ocho tiendas de 300m2 cada una, pero no es hasta 1990 que en conjunto con su esposa Hortensia toman el control total de la compañía, donde inicia el despegue exponencial. Juan, siendo un ávido lector, logra asimilar experiencias que las extrapola hacia el éxito del desarrollo de su empresa, en la vivencia de valores universales:

•El primero: Para estar satisfecho, primero debes satisfacer a otros (reciprocidad)

•El segundo: El cliente debe estar propiamente informado y el empleado correctamente entrenado (nadie nace sabiendo)

•El tercero: Si la empresa entrena a los empleados para ser “money making-machines” eso es lo que va a obtener, así que hay que promover: iniciativa, involucramiento y compromiso del personal, para que le ofrezcan al cliente mejor y mejor servicio (la medición se da en el comportamiento)

Estas son las bases con las que Juan sustenta su imperio para poder luchar contra la competencia extranjera que se enfoca en (ALP) “always low prices” y que ahora es un estándar en la industrial del retail.

Después de haber visitado algunas tiendas y el primer centro de distribución que tienen en Valencia, donde empezó toda la historia, pudimos constatar que tiene muchas cosas que podríamos resaltar en: tecnología, surtido, distribución, manejo de inventarios, marketing en las tiendas y un largo etcétera que lo catapultan a ser un negocio muy rentable en tiempos de crisis, pero lo que realmente marca la diferencia es la vivencia diaria (de verdad) de los tres principios rectores del negocio.

*Profesor de Posgrado de Cetys Universidad e Ipade Business School.