Me caí

Por Juan José Alonso Llera

“Busqué mi libertad por todas partes y la encontré justo aquí, sentado en una motocicleta.”

Hoy pagué el precio, domingo desperté en la cama de un hospital en Ensenada con 50 grapas en la pierna izquierda, la mano fracturada, golpes por todos lados y la cara de Erika rezando porque estaba vivo. Todas las emociones acumuladas de años, arriba de mi caballo de acero no justifican el dolor que siento en este momento. He dado gracias infinitas a Dios entre tantas muestras de solidaridad, apoyo y cariño. El sufrimiento es ese gran maestro que te enseña lo realmente importante en la vida, es la sensación motivada por cualquier condición que someta al sistema nervioso al desgaste.

El sufrimiento puede ser por causas físicas o emocionales, en mi caso hoy sólo físicas y siempre es consciente. No se puede hablar de sufrimiento inconsciente, según el psicoanálisis, como tampoco se puede hablar de sentimiento o sensaciones inconscientes.

Existen cuatro causas del sufrimiento consciente emocional: el temor, la frustración, la sumisión y el “No querer hacer” y el “No poder hacer”. Cabe aclarar que estas cuatro causas del sufrimiento consciente pueden generar gran placer inconsciente a la persona.

Lecciones aprendidas:

  • Póliza del seguro vigente
  • Valorar los momentos y las personas, cualquier instante puede ser el último
  • Nunca escatimes los besos y las risas
  • Los golpes te pueden hacer darte cuenta de la fortaleza que ignorabas
  • El sentido del humor no puede decaer en ningún momento
  • Hay excelentes médicos en BC
  • Aprender a recibir buenas y malas noticias
  • No controlas todo, tienes que confiar y ponerte en las manos de tu entorno, asegúrate que sea el correcto
  • Tengo que enfrentar todo con calma y serenidad, aprender a descansar
  • Aceptar y reflexionar la situación
  • Siempre optimista para lo que sigue

Ya no los aburro más hoy, tienen que limpiar mis heridas, agradezco tantas y tantas muestras de cariño, compasión, amistad, amor y solidaridad.

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