Me alegro por ti y de ti

Por Ana Celia Pérez Jiménez

No sólo podemos vivir del ahora, ¿o sí?, admiro a aquellos que hablan de poder hacerlo, los imagino así como esos que dominan el tiempo y no sólo eso, a ellos mismos, dominan la mente y su vagancia, las estaciones en su cabeza, lo que entra y lo que sale.

Lo admiro porque no me ocurre, intento pero siempre me encuentro intentando algo, y por otro lado creo estar consciente de eso que estoy intentando, me puede llegar a causar mayor incertidumbre y de ahí caigo en declive, no en una piscina de tristeza o depresión, sólo caigo del propósito mismo de aquello que intentaba.

Hay momentos que me digo a mí misma que tal vez no me toca evolucionar tanto en esta vida y será en otra. Quizá me jubile de este nivel o me retire de lo terrestre, pero en esta vida o esta etapa quizá me tocó aprender de la perseverancia, del intento, del poder, del fracaso, de la culpa, del miedo, porque todos los tengo, como foquitos del coche encendidos en el tablero y me llegan y me llueven y no pasa nada, bueno, no que no exista consecuencia de tal cosa, sólo que me refiero a ese “no pasa nada” del cual todos seguimos viviendo sin mayor problema.

Admiro a los que me hablan de ser mejores y se jactan y presentan como la encarnación de eso buscado, superado, en un nivel casi de santos, no porque les crea sino porque en ese momento, aunque me mientan y se mientan, por unos segundos se vuelven en eso que desearían y que conocen; saben el concepto y ese aprendizaje, interpretación y memoria también la aplaudo.

Todos estamos intentado les digo y me lo repito, para no perder la paciencia, que siempre termina en el anuncio de lo perdido de la semana, con mi cara a lado. Quisiera ser y a la vez no, quisiera ser mucho que imagino o conozco, pero también tengo momentos muy gratos conmigo misma, en el error y desde él, desde el intento y la caída, pienso que cada momento tiene su sabor. Y bueno siempre termino cayendo como siempre en lo astral del transcurrir del tiempo, me trae muy marcada, no lo entiendo si yo ni reloj uso.