Mayo atiborrado

Por Maru Lozano

10 de mayo, día del maestro y se acerca el día del padre. Esta colaboración es un llamado de atención a las escuelas a tomar conciencia de que nos urge una reforma en las celebraciones.

 

Indudablemente es conmovedor ver a los hijos bailar, recitar, cantar, etc. En muchas escuelas han juntado el día de las madres y el día del padre en un solo festival. Sólo que es horrible cuando el esquema familiar no está igual al que la escuela imagina.

¿Más limón a la herida? En las escuelas piden una cuota extra para hacerle sus regalitos a mami y otro a papi. El niño o adolescente que no tiene cerca esas figuras con él siente horrible, luego los maestros ensayan tanto para el festival, que entonces  saturan a los niños con tareas de la página 31 a la 77 de cada libro para  cubrir los temas que no pueden ser vistos en clase.

Por otro lado, imagínate que el chico sí cuenta con una familia completita de mamá y papá, y que como lujo extraordinario, mami no trabaja fuera de la casa y ahí está con ellos todo el tiempo. No por esto significa que la presión por los bailes deja de existir, quizá la parte económica sea una carga pesada, además de la emocional porque si la mamá está muy metida en el mundo del niño, entonces éste se verá más tensionado al sentirse vigilado al 100% durante 24 horas, todos los días del año. ¡Auxilio! ¿Qué es lo adecuado? ¿Qué es lo que funciona entonces?

Yo creo que la unión. Si todos los padres de familia hablamos, pedimos y expresamos, las escuelas cambiarían. Se pueden proponer varias alternativas como que, en una encuesta, se recabe únicamente a los estudiantes que desean hacer el festival con bailable y que estén conscientes de que van a gastar y a asistir para ver a su hijo, entonces ya solo con ellos hacerlo en ensayos y horarios extra-escolares.

Sería educativo que la escuela llevara a los alumnos, a visitar asilos o lugares donde están mujeres dignas de ser festejadas. Que les canten, les bailen, les regalen, les cocinen…

¿Por qué no hacer algo a finales de mayo que se llame “muestra artística” en donde todos los alumnos participen? Así de sencillo, que expongan pintura, música, etc.  para quien quiera y tenga posibilidad de ir a verlos, inviten escuelas (serviría de promoción).

Por favor, que las actividades “familiares” las hagan en fines de semana tales como: Paseos en bicicleta, kermeses, etc.; en donde los niños pueden llevar tíos, primos, hermanos, y a quien sea, sin necesidad de recordarles o compararles con los esquemas perfectos de mamá, papá e hijo. Así nadie se trauma.

Si eres de los que se queja como muchos otros padres de familia, te invito a unir fuerzas y hablar objetivamente con los directivos, estoy segura que juntos todos pueden llegar a comunicarse, a provocar lluvia de ideas y así poder formar una nueva manera de festejar y de verdad, hacer felices a los hijos.

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