Más puentes, menos muros, pide Arzobispo

Fotografías: Roberto Córdova-Leyva

Tijuana.- Tras arribar la mañana de hoy jueves 11 de agosto en la ciudad de Tijuana, el primer acto público del nuevo arzobispo de Tijuana, Francisco Moreno Barrón, se llevó a cabo junto al metálico cerco fronterizo que separa México de Estados Unidos. Ahí fue la recepción que recibió Monseñor Moreno Barrón por parte de autoridades civiles y eclesiásticas.

El significado de esta ubicación fue claro para los presentes y se disipó cualquier duda cuando tomó el micrófono Moreno Barrón.

 “Ante todo quisiera resaltar que en este mundo todos somos hermanos, hijos de un mismo Dios”, dijo. “Lo que más estorba a la relación son los muros y lo que más favorece el encuentro, el diálogo, son los puentes: Necesitamos construir más puentes y derribar muros”.

Señalando el muro conocido como “el bordo”, el arzobispo continúo: “Este muro para mí significa una bendición en mi ministerio. Es la primera vez que lo veo así de cerca, ojalá me permitan al final tocarlo un momento. Muchas veces pasaré –si Dios me lo permite- por aquí y recordaré estas palabras, que mi vocación como obispo es construir puentes de comunión, de relación entre los seres humanos. No sólo entre los católicos, sino entre todas las personas de buena voluntad”.

En la ceremonia de bienvenida, Moreno Barrón ofreció una bendición para los migrantes e indico con sus palabras que este grupo frecuentemente desprotegido será prioridad en su arzobispado.

A los migrantes les dirigió un mensaje: “Que nunca olviden su origen, a su gente a su pueblo, que nunca olviden sus valores en los que nacieron y se desarrollaron”, dijo. “Nunca olviden que siguen siendo migrantes, pero que ellos no agachen la cabeza por eso, sino que vayan jugando el papel protagónico que tengan oportunidad de desempeñar en estas tierras. Yo los bendigo desde acá y sé que me podré encontrar con muchos de ellos si Dios me lo permite en tiempos próximos”.

El arzobispo también elogió el trabajo hecho por organismos civiles y religiosos que apoyan a los migrantes.

“Con frecuencia no hay recursos, vamos a decir ‘oficiales’, para estas instancias, que son muy importantes para la sociedad. Esto supone no ver a los migrantes como un problema, sino verlos con rostro humano, con la misma dignidad que nosotros y tenderles la mano”, indicó.

En su presentación, Barrón Moreno habló de apertura y tolerancia, incluyendo temas espinosos para la Iglesia Católica, como ha sido el matrimonio entre personas del mismo sexo. El arzobispo señaló que aunque la Iglesia tiene una postura, debe también tomarse en cuenta la realidad de los tiempos que se viven, pero sobre todo, mostrar un lado humano hacia los demás.

“Mi crítica nunca será destructiva”, aseguró. “Si es necesario, habrá que fijar posición en algunos temas, pero eso no significa distancia, ruptura. Ojalá todos tuviéramos la apertura de corazón para dialogar y aunque pensáramos distinto, decir, es importante caminar unidos”.