Manos de Peletero

 

Tijuana.- Don Manuel Acevedo ganaba 30 pesos a la semana cuando trabajaba en su natal Jerez, Zacatecas. En 1960 viajó a Tijuana con la intención de trasladarse a Estados Unidos, pero nunca lo hizo porque las oportunidades que buscada en el país vecino las encontró en el mismo territorio nacional.

“Cuando yo trabajaba de empleado ganaba hasta mil 200 dólares por semana, aprendimos el inglés, lo básico, y era muy fácil; mi tío no cerraba las tiendas: día y noche las ventas. Conocí Tijuana de noche por muchos años. Tenía miedo a independizarme”, platicó.

Sin embargo, tomó el riesgo y desde hace 38 años está instalado en un pequeño espacio sobre la avenida Revolución, llamado Shop 12. 

“Le pusimos un changarrito a mi papá y nos damos cuenta que mi papá un día mete 400 dólares de utilidad y así sucesivamente ¡mil y feria! Nos independizamos y nos fue muy bien porque cuidábamos lo que ganábamos. Era una Tijuana con mucho turismo y dije ‘¡No me voy al otro lado!’. Yo ganando siete dólares por semana y mis tíos trabajando en los establos (en Estados Unidos) ganaban menos”, narró.

 

Aprendió a los 8 años

Charro, amansa caballos y agricultor fueron algunos oficios antes de dedicarse de lleno a la peletería.

Aprendió el oficio de peletero a los ocho años de edad, en Zacatecas, el cual le fue de utilidad al llegar a Tijuana. Ahora de 70 años, sus manos han sido la herramienta de cientos de piezas creadas con piel y vendidas en Tijuana a lo largo de varias décadas.

Bolsas, mochilas y alforjas se ofrecen en Shop 12, con conocimientos que son herencia de su padre y su abuelo, quienes le enseñaron el oficio de peletero, al que piensa dedicarse por un tiempo más. 

Con los años don Manuel bajó la producción de su negocio para hacer las cosas tranquilamente y tener tiempo para él y su familia.

 

Se dio sus lujos

El negocio de peletero es redituable y le permitió mantener a su familia, pero no sólo eso, sino darse lujos que en su pueblo de Zacatecas jamás pensó que llegaría a disfrutar.

“Mi trabajo me dio para darme mis gustos. El primero que me di fue comprarme un Mustang del año en el ‘65, de los primeros que salieron, entre rojito y anaranjado, estándar. Después me quemé el ‘66, con transmisión sincronizada, fueron de mis primeros gustos por mi trabajo”, compartió.

No obstante, el oficio de peletero es muy sacrificado. Hubo días en los que no había descanso para sacar la producción que solicitaban los turistas, estadounidenses principalmente.

“Es muy agotador esto, tengo trabajando desde que era niño, ya hacía trabajos de gente adulta, uno no tuvo niñez porque en los pueblos trabaja uno. Estoy en las últimas del trabajo”, señaló.

La competencia de bolsas de plástico y otros productos importados masivamente de China, han afectado el negocio de don Manuel, quien ya no vende la misma cantidad de productos que en aquella época dorada. 

“Esto ya cayó. Estoy vendiendo lo que hago, no comparto con nadie lo poquito que gano, entonces está bien”, indicó. “Ya hago pedidos y tranquilamente, ya no hago tanto como en aquellos años cuando empecé”.

 

Nombre: Manuel Acevedo Vázquez

Edad: 70 años 

Originario: Zacatecas