Mala higiene causaría problemas graves de salud

Tijuana.- La parasitosis intestinal es una infección contagiosa alojada en el aparato digestivo, la padecen tanto niños como adultos a consecuencia de alimentos o agua contaminados, así como mala higiene personal, destacó el doctor Martín Cázares Ruíz, subdirector médico del Hospital General Subzona número 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tecate.

Los parásitos intestinales son el problema de salud más persistente en el mundo, ya que causan mal aliento, constipación, diarrea, acidez, hasta anemia, malnutrición, crecimiento retrasado e incluso pueden afectar el desempeño escolar y las actividades de los niños.

Señaló que los parásitos más comunes son áscaris (lombrices) y la taenia solium (solitaria), ambas se alojan en el intestino. En zonas tropicales rurales se desarrolla la uncinariasis -parásito que penetra por pies y manos-.

La parasitosis intestinal invade otros órganos a través de la circulación tales como corazón, hígado y pulmón; sin embargo, en ocasiones es asintomática.

El padecimiento, añadió, se manifiesta con palidez, diarrea y debe ser tratado a la brevedad, pues en caso de complicaciones requerirá de manejo quirúrgico; los síntomas del paciente con solitaria son dolor de estómago, pérdida de peso, flatulencias y dolor de cabeza.

Advirtió que en el aparato respiratorio pueden sufrir un deterioro relevante a consecuencia, cuando la parasitosis intestinal es de larga data podrá dar sintomatología “de tipo asmático”.

De igual manera, en el aparato circulatorio, la parasitosis puede provocar calambres, hipotensiones rebeldes a todo tipo de tratamiento clásico, debido a que los parásitos segregan sus toxinas y una sustancia llamada histamina, vasodilatadora, que provoca la caída de la tensión arterial y causa cansancio, mareos y dolor de cabeza.

Recomendaciones:

          Lavarse las manos principalmente después de ir al baño y antes de consumir alimentos

          No comer carne ni verduras crudas o frutas sin lavar

          Hervir el agua para beber por al menos un minuto

 

          No caminar descalzo o con calzado abierto en suelos de tierra o arena húmedos