Por Manuel Ayala
Tijuana.- La señora Paola Hernández denunció públicamente la desaparición de su hijo Víctor Emiliano Hernández Hernández y exigió a las autoridades acelerar las acciones para localizarlo, luego de señalar que el menor permanece registrado en un plantel educativo, aunque, según su testimonio, nunca ha asistido a esa escuela.
La madre aseguró que la última vez que vio personalmente a Víctor Emiliano fue el 14 de junio de 2024. Explicó que el niño habría permanecido con su padre, Víctor Luis Hernández Martínez, de 50 años, y que desde hace aproximadamente un año desconoce el paradero de ambos.
Relató que la desaparición de su hijo ocurrió en Tijuana después de una fiesta infantil realizada en el establecimiento EPIC, ubicado en Plaza Pacífico, y afirmó que durante un periodo recibió amenazas y solicitudes de dinero relacionadas con la posibilidad de comunicarse con su hijo.
Según su relato, cuando dejó de entregar dinero, el contacto se interrumpió. La última vez que escuchó la voz del menor fue el 7 de septiembre de 2025, cuando, de acuerdo con su testimonio, Víctor Emiliano le pidió dinero a través de una llamada.
La madre sostuvo que presentó una denuncia por sustracción de menor, pero considera que las autoridades no han aplicado las medidas que, desde su perspectiva, corresponden a la situación actual. “Mi hijo ya no está sustraído, mi hijo está desaparecido”, afirmó, al solicitar una ficha de búsqueda, una Alerta Amber y una orden de aprehensión contra el padre.
Uno de los principales señalamientos de Hernández se relaciona con el registro escolar del menor. Dijo que Víctor Emiliano aparece dado de alta en la Escuela Náhuatl, ubicada en la colonia México Lindo, dentro del sistema educativo estatal, pese a que, según ella, el niño nunca ha acudido al plantel.
También cuestionó que aparezcan calificaciones correspondientes a tercero y cuarto grado. “Él no existe, es un niño que no existe, nunca lo han visto, no lo conocen”, declaró la madre al referirse al registro escolar.
A partir de ello, pidió que el director del plantel explique cómo se generaron las calificaciones y por qué el menor aparece como alumno. Estas afirmaciones corresponden al testimonio de la madre y deberán ser esclarecidas por las autoridades educativas mediante la revisión de los registros oficiales.
Hernández también hizo un llamado a la ciudadanía para aportar información que permita localizar a su hijo o al padre. Señaló que ningún integrante de la familia paterna ha podido darle información sobre su paradero.
Estefanía Plasencia, cofundadora de Colectivo Cesodi, explicó que el caso comenzó como una denuncia relacionada con violencia vicaria. De acuerdo con su relato, Hernández solicitó en su momento una Alerta Amber y el colectivo ha acompañado sus gestiones ante la Fiscalía para que se establezca y aplique un protocolo de atención.








































