Luto Nacional

Por Manuel Alejandro Flores

Este 16 de septiembre celebraremos un aniversario más del inicio de la guerra por la independencia de México. Aquella madrugada el Señor Cura Miguel Hidalgo, párroco de la Parroquia de Dolores, suena las campanas del templo para convocar al pueblo y llamarlos a rebelarse del mal gobierno usurpador de Francia que había removido a Fernando VII, entonces monarca español, en la persona de José Bonaparte.

A pesar de que la independencia nacional se da 11 años después, con la entrada del ejército trigarante al mando de Agustín de Iturbide un 27 de septiembre de 1821 a la Ciudad de México y con la firma del acta de independencia al día siguiente, los mexicanos celebramos la fecha en que este proceso arrancó y no en la que se consumó. No es propósito de este artículo esclarecer el porque de esas circunstancias, pero sí el anotar que no tenemos mucho que celebrar en el marco del 210 aniversario de este suceso que nos mueve a millones de compatriotas a las plazas públicas donde alcaldes, gobernadores y el mismo presidente de la república encabezan la celebración del Grito de Independencia a semejanza de Hidalgo.

Los casi 61 mil muertos a causa de los homicidios dolosos, los más de 60 mil muertos por Covid que reconoce el Gobierno de México, el manejo de la pandemia sin la seriedad que esta amerita en todos los ámbitos que impacta: económico, educativo, social, familiar y el más importante: la salud de los mexicanos. La presunción de que tener disponibles camas en hospitales es signo de un buen manejo, cuando lo que se debe medir es cuantas vidas se han salvado gracias a la intervención de los médicos y enfermeros (as) que están apostados en los hospitales públicos y privados.

Casi 122 mil familias mexicanas que solamente en 2020 lloran la muerte de uno de sus miembros, sea porque fue asesinado, sea porque se enfermó y no hubo la disposición, el espacio, el tratamiento o la sensibilidad adecuada. No hubo tampoco la anticipación y la seriedad de parte del Gobierno Federal para asumir responsablemente lo que ya se veía venir por las experiencias en otros países. Si bien es cierto que no todo es culpa del gobierno, sí es quienes lo conforman, los ejemplos a seguir para los demás, para la ciudadanía.

Quiero invitarte a ti que estas leyendo esta columna, a que el próximo martes 15 de septiembre nos unamos con todos los deudos de las víctimas de Covid-19 y por causa de un homicidio culposo en Tijuana, incluso si eres familiar o amigo de una víctima abrimos este espacio con todo respeto para manifestar nuestra tristeza por la pérdida irreparable de nuestros hermanos. La cita es en la explanada Sur del Gobierno del Estado, frente a la Vía Rápida a las 7:00 pm. Debemos llevar una vela como signo de luto y por supuesto cubrebocas para que cumplamos con las disposiciones de salud y sana distancia. Esta manifestación será pacífica y busca ser el espacio para que, como tijuanenses, nos solidaricemos con quienes en definitiva son los deudos de México y su gobierno. Para ellos el grito de independencia, asociado a la alegría de formar parte de este hermoso país, será un grito ahogado de dolor y pesar.