Día del Amor, la historia de: Lupita y Karim Chalita

Por Laura Sánchez Rivas

Tras 10 años de casados Lupita Esquivel y Karim Chalita Rodríguez IV, recordaron entre risas las miradas que cruzaban algunos años atrás, cuando no conocían del otro más que la apariencia física, y las palabras para entablar una conversación no lograban formalizarse aún.

Fue hace 15 años, Lupita acostumbraba a ir al café propiedad de Karim en la Zona Centro.

“Pero no nada más iba al café, iba y se escondía en las tiendas de alrededor para verme. Le hacía como que iba a comprar a otros lugares y me espiaba”, compartió Karim.

La timidez de ambos, y los nervios de Lupita, no les permitieron hablarse. Por cosas del destino ella dejó de ir al café.

Regresó un par de años después muy de mañana, la vida en el Centro todavía no empezaba, uno de los pocos locales abiertos era el café de Karim y decidió entrar para recordar los tiempos que había pasado junto a sus amigos.

Lo último que se imaginó es que vería entrar a Karim con una gran sonrisa, mucho menos pensó que la sonrisa era para ella, por primera vez la saludó y se quedó a platicar como si la conociera de toda la vida. Aunque en su tiempo siempre tuvo la intensión de platicar con él, esta vez la tomó por sorpresa.

Lupita volvió a visitar el café por segunda ocasión, esta vez intercambiaron teléfonos, y una  semana después Karim la llamó para invitarla a comer.

Era la primera cita y la tercera vez que se veían, “recuerdo muy bien sus primeras palabras”, agregó Lupita.

Luego de que ella le dijo que podría surgir una bonita amistad entre ellos, Karim volteó a verla muy serio.

“Voy a ser muy directo y muy honesto contigo porque a mí no me gusta andar con rodeos, olvídate que voy a ser tu amigo. Me gustas, me encantas y quiero que seas mi novia”, le dijo Karim dejando de lado su timidez.

El tiempo hizo lo suyo y en poco menos de un año Karim ya planeaba el momento para hacerle la gran pregunta. “No se me olvida el por qué decidí casarme con ella”.

Uno de esos días Lupita le preguntó si realmente disfrutaba su soledad, él es una persona que siempre busca algo en qué ocuparse, si se acaba el trabajo busca más, si tiene tiempo libre buscaba a sus amigos.

Lupita le hizo ver que debía valorar lo que tenía, no hablaba de lo material, sino de disfrutar los momentos de soledad, en familia, respetar sus cosas y su espacio, “Como toda una familia desearía tenerlo. Dije yo: con esta mujer me caso”, mencionó Karim.

Después de cancelarle más de una vez para salir con sus amigas, un 31 de diciembre por fin se llevó a Lupita a cenar.

Nervioso, sacó la pequeña caja y al acercarle el anillo, Karim tiró la copa de vino sobre el vestido color perla de Lupita. Ella, obviamente respondió que sí.

Lupita y Karim

10 años de casados

2 hijos y una en camino