Lucha antirracista toca a la NFL

En el marco del movimiento “Black Lives Matter” en Estados Unidos y luego de más de 80 años, Washington cambiará su nombre y logo. Fotografía: Cortesía Washington Redskins

Por Ilse Casillas

Tras la muerte del afroamericano George Floyd a mano de cuatro policías, el movimiento antirracista en Estados Unidos ha tenido un importante resurgimiento, que ha impactado en diferentes industrias, la del deporte no ha sido la excepción.

En la NFL, la liga más popular en el país norteamericano, la polémica ha sido constante, y aunque era un tema que tenía bastante tiempo en la mira, después de la presión generada y la lucha por los derechos de las minorías, el equipo de fútbol americano de Washington anunció que tras más de 80 años cambiarán su logo y su nombre «Redskins», el cual es considerado por integrantes de los pueblos nativos como un insulto racista y degradante.

“El pasado 3 de julio anunciamos el comienzo de un proceso de revisión del nombre del equipo. Esa revisión ha sido profunda. Como parte de este proceso, queremos mantener a nuestros anunciantes, aficionados y comunidad al tanto de lo que ocurre mientras seguimos adelante”, informó en un comunicado el equipo.

El colectivo nativo americano tiene una batalla histórica para que los equipos deportivos dejen de utilizar términos que consideran peyorativos, remontándose a 1968, cuando el Congreso Nacional de Indígenas Americanos presentó la primera queja en contra de la utilización del mismo.

«Elogiamos al equipo de la NFL de Washington por eliminar una marca que degradaba, estereotipaba y no respetaba a los nativos, y pedimos a todos los demás equipos deportivos y marcas corporativas que retiren todas las caricaturas de nativos americanos que usan como mascotas. No somos mascotas: somos nativos», escribió el Congreso celebrando el anuncio del cambio.

Se espera que en los siguientes días se dé a conocer el nuevo nombre y logo; los colores del equipo seguirán siendo marrón y dorado.

El equipo que se fundó en 1932, llevaba originalmente el nombre de Bravos de Boston, el cual cambiaría un año después. Fue además el último equipo del futbol americano profesional en integrarse racialmente. Esto los ha llevado a remover del interior del estadio el nombre de su fundador, George Preston Marshall, quien fue conocido por promover abiertamente el rechazo hacia jugadores afroamericanos, y no los integraría en el equipo hasta 1962.

Aunque las denuncias han sido constantes, el impactante asesinato de George Floyd ha creado un contexto donde la sociedad ha exigido cada vez más a las empresas por contribuir a eliminar el sistema racista que se vive en Estados Unidos.

Sin embargo, todo indica que el cambio de nombre, más que por conciencia social, se debe a la presión económica, ya que algunos patrocinadores del equipo de Washington habían amenazado cortar lazos si no se realizaba la modificación.

FedEx, una de las principales empresas que aportan al club (que tiene su estadio con el nombre de la empresa) fue de las primeras compañías que hicieron pública su amenaza de interrumpir contrato, le siguieron empresas como Pepsi, Adidas, Bank of America y Nike, además de Walmart, Amazon y Target, los cuales anunciaron que dejarían de vender su mercancía.

No es la primera vez que un equipo se ve en estas circunstancias. En 1997 el club de la NBA de Washington cambió su nombre de Bullets (balas) a Wizards (magos), dado el clima de violencia que se vivía en la ciudad.

Otros que hicieron modificaciones en su imagen fueron los Cleveland Indians, de la MLB, ya que en 2018 retiraron su logo del gran jefe Wahoo, sustituyéndolo únicamente por la letra “C”. Sin embargo, aún existe una exigencia respecto al cambio de su nombre.

Otros clubes que se han visto en la misma situación son los Bravos de Atlanta en la MLB, los Blackhawks de Chicago en la NHL (hockey sobre hielo) y los Jefes de Kansas City de la NFL.

La indignación de la sociedad por la muerte de Floyd también ha vuelto a traer a la mesa uno de los casos más controversiales en los últimos tiempos: el del quarterback Colin Kaepernick, quien se dice que fue vetado de la NFL por protestar contra el racismo al hincarse mientras durante la presentación del himno nacional de Estados Unidos previo a los encuentros.

En 2016 el impactante gesto de Kaepernick cobró fuerza y se convirtió en un símbolo de la lucha en contra de la desigualdad, sin embargo, no fue bien recibido por la liga, ni por diversos individuos, incluido el presidente Donald Pese a ello, diferentes personalidades deportivas sí apoyaron al originario de Wisconsin. La icónica estrella del baloncesto, LeBron James, compartió en redes sociales una foto de Kaepernick y se pronunció ante los rumores de que el jugador podría regresar a la NFL, exigiendo una disculpa de la liga hacia el jugador afroamericano.

Incluso el comisionado de la liga de futbol americano, Roger Goodell, declaró que se “habían equivocado” al ignorar las protestas de los jugadores contra el racismo, y animó a los equipos equipos a contratar al jugador de 32 años.