Los sabores de Tijuana

Por Guadalupe Rivemar

A lo largo del tiempo he visto a la ciudad desbordarse ante mis ojos, veo  cómo  crece  aparentemente de manera arbitraria y desordenada. Tijuana no es multicolor como Oaxaca o Michoacán,  es  café con azul.  Es una ciudad ruidosa. Motores de todo tipo viajan por las calles, ululares de sirenas, perros que ladran, aficionados  de rojinegro que corean espontáneos al unísono “uuuutooo, uuuutoooo” para desanimar al adversario, sorprender a los escépticos del deporte y escandalizar a los beatos.  Son murmullos que me envuelven y luego se elevan.

 

Hay cuchicheos que persiguen, otros van de boca en boca. En Tijuana se vive velozmente como en time lapse. Y la ciudad crece, crece, crece.

Pero Tijuana tiene también su sabor propio.  Tijuana sabe ¿A-mar? Posiblemente.  Esta pregunta ha llamado la atención de turistas gastronómicos,  chefs y críticos internacionales que llegan hasta  esta  orilla de Latinoamérica  a indagar y experimentar  los sabores de nuestra comida para irse con una respuesta y un sabor que los sorprenda. Anthony Bourdain es uno de los nombres que más se mencionan  por su fama e influencia,   pero no es el único, la lista es nutrida. 

El movimiento culinario que durante los últimos  años se vive en Tijuana  literalmente va ganando terreno gracias a la osadía de chefs, promotores culinarios, (si no existen ya los inventé aquí y pienso en personas como  Maribel Moreno, artífice de las Batallas Culinarias o Javier González Director de Culinary Art School) y empresarios que le han apostado al arte del  buen comer como un valor agregado que le da prestigio internacional a una ciudad urgida de acciones que difundan las bondades de nuestra  región,  en el mundo.  Y entre esas bondades se encuentran los sabores de la ciudad.

Lo de ganar terreno no es metáfora.  Es literal.  El Food Garden de la Zona Rio por ejemplo, es pionero en la toma de espacios que se traducen en  una oferta de comida original y diversa, asentando el concepto de cocina urbana de manera exitosa no solamente por la calidad de los alimentos sino por su  enfoque de desarrollo social, donde los anfitriones son considerados como verdaderos artesanos culinarios.

Esta modalidad es iniciativa del Lic. Ricardo Nevarez Martínez, quien hace apenas unos días ha dado a conocer un nuevo proyecto que se estrenará el mes de abril y  de nueva cuenta  será punta de lanza en el país. 

Se trata de un Food Hall Market  donde  se instalarán doce locales para cocina de autor,  los visitantes además de ir a descubrir los sabores de Tijuana,  podrán adquirir productos de la región. Y para seguir  fortaleciendo  este  movimiento culinario que ya nadie detiene y convertir a Tijuana en una “Foddie City”, habrá un espacio para  talleres dirigidos a amas de casa y público en general que serán impartidos por los chefs de la ciudad; algunos de ellos, personajes  reconocidos a nivel internacional, como Javier Plascencia.

La ciudad crece. La ciudad se escucha  en las calles.  La ciudad tiene sus colores. Y Tijuana sabe a-mar, a veces.


*-La autora es promotora cultural.

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