Los motivos de Melvin Gordon

Por Dante Lazcano

Cuando los Chargers estaban en su casa, San Diego, se registró el caso de Philip Rivers, el pasador que gracias a sus actuaciones será recordada su carrera como un gran generador de yardas y touchdowns pero difícilmente como el líder que necesitaron para ganar el Super Bowl, quien no hizo pretemporada hasta no tener un contrato lucrativo.

Corría el 2004 y los del rayo, cansados que Drew Brees, segunda ronda en el 2001, no terminaba de dar el estirón, tomaron en la primera ronda a Rivers como la esperanza para resolver los problemas en la posición y hacer que el equipo trascendiera.

Partiendo del hecho que esto es un negocio, la decisión le costó a Rivers quedarse en la banca dos años pues en ese 2004 los electrizantes, conducidos por el liderazgo de Brees, terminaron con el campeonato de la división ganando 12 de 16 partidos, obviamente avanzaron a postemporada, cosa que no conseguían desde 1995 y el ahora dueño de la posición debió esperar a que Brees dejara el equipo.

Aun en San Diego, en el 2016, los del rayo lo volvieron a vivir cuando Joey Bosa, primera selección, prácticamente se perdió todo el año pues no aceptaba las condiciones de lo que le ofrecían los del rayo, afortunadamente para él y su representante está convertido en un temible cazador de pasadores.

Insisto, no hubo nada personal, y en ambos casos simplemente se trató de un negocio en el que Rivers, al no jugar la pretemporada, permitió que Brees redondeara su preparación iniciando una etapa dorada del equipo electrizante y Bosa debió esperar hasta su segundo año para demostrar porqué invirtieron en él, quizá ocultó una lesión, sólo él sabrá.

El anuncio que hizo Melvin Gordon, el corredor, cuando está por iniciar el campamento de pretemporada, es sorprendente pues apenas hace unas semanas prácticamente se había comprometido a que jugaría su último año de contrato sin distracciones, vamos, el tema laboral y de los numeritos se lo dejaría a su representante aunque también dejó abierta la posibilidad que sucediera algo así.

Pero alguien le calentó la cabeza que anda en el nivel de Le’Veon Bell o Todd Gurley y el egresado de Wisconsin aspira a un salario de 15 millones por temporada, además que quiere a 200 aficionados en la tribuna que lo alienten.

Líneas arriba aseguré que el sistema ofensivo gira en torno a Gordon, sin embargo el año pasado cuando los del rayo prescindieron de los servicios de éste debido a lesión por espacio de cuatro juegos, tuvieron marca perfecta, pero la duda surge en si la magia del equipo puede funcionar de nuevo por lo que lejos de pensar que pusieron en una encrucijada a la directiva del equipo, al final me queda claro que esto es un negocio y con o sin él los del rayo tendrán un buen año.

Mis dos centavos

Lo único que deseo es que no salga el tiro por la culata.