Los Héroes Anónimos 3

Por José Cervantes Govea

jocegovea@yahoo.com

En el Hogar, nuestro microámbito familiar, recibimos de nuestros padres y hermanos la educación básica. El microámbito escolar complementa, en el mejor de los casos, nuestra educativo, dependiendo de cómo fue la educación familiar, y, desde luego los conocimientos. En el peor la Escuela suple lo que no nos dieron, no nos pudieron dar o no aprendimos en el Hogar.

No cabe duda que ambos roles, padres y profesores son responsables de la formación o deformación de niñ@s y jóvenes, porque ellos son vasos vacíos que se llenan de lo que los llenamos los adultos, principalmente los padres. Sin embargo, es en las profesoras y los profesores en quienes recae la mayor parte de la responsabilidad social, porque ellos estudian para enseñar. Los profesores deben educar en valores para formar ciudadanos que sepan asumir y cumplir responsabilidades individuales. Esto es la responsabilidad personal.

El macroámbito social, es como un monstruo de mil cabezas que puede tragarse todo, y puede pervertir todo. Allí acechan el materialismo, la acumulación, el consumismo, el alcoholismo, el tabaquismo, el hedonismo, la intolerancia, la deshonestidad, la corrupción, la mentira, la traición. Allí en ese enorme espacio l@s jóvenes ponen a prueba la educación, los principios, las enseñanzas y conocimientos que recibieron de sus padres y sus profesores. Acervo que, bien aplicado, evitará que sean tragados por el monstruo.

El microámbito escolar, la Escuela, es mi macroámbito por excelencia. Como profesor vivo, pienso, hablo y actúo congruentemente en el macroambito social. Todo para ayudar a formar el carácter de niñ@s y jóvenes con la armadura del conocimiento, que les dará conciencia y temple necesarios para soportar el embate del monstruo de mil cabezas que los invita a traspasar las fronteras del bien y el mal o a transgredir el orden establecido. Me siento como un héroe capaz de convertir mi microámbito, de Feudo a Villa comunal, en la que prevalece el orden, la limpieza, la libertad responsable, la dedicación, el trabajo en equipo, el bien común, el respeto a la individualidad y a la diversidad para lograr la formación ciudadana de niñ@s y jóvenes.

Sus progenitores los llevan diariamente a mi Villa. Los trato a todos igual, les transmito todo lo que sé, sin distinciones de ninguna clase. Mi macroámbito es un Centro de Resultados que requiere, además de mis conocimientos didácticos, administración y honestidad porque soy el Director de la Escuela. Como cabeza, como Director del Centro, soy el primero en llegar y el último en salir. Allí juegan un papel preponderante la constancia, la asistencia y la puntualidad. Porque son factores que están relacionados con el tiempo y porque el tiempo es un recurso no renovable. Una hora pérdida, cada clase pérdida son irrecuperables, ni hablar cuando se pierde un día completo. Las defensas para que niñ@s y jóvenes no incurran ni caigan en ilusiones vanas, vicios, falsedades y espejismos son los valores, principios, enseñanzas y ejemplo que les inculcan sus progenitores y profesores. Los héroes que forman ciudadanos libres y responsables.

*José Cervantes Govea radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la UABC y Abogado egresado de Univer Tijuana.