Los cuentos del Chop Suey

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

El sábado de la semana antepasada Valente organizó la cata de mayo de nuestro club de vino, y nos llevó a una experiencia culinaria por China. Las expectativas del grupo eran bajas ya que todo mundo se preguntaba con qué número de lunch del menú combinaríamos cada uno de los vinos seleccionados por Valente.

Suena chusco pero todos esperaban saber qué sucedería ese día. Y el resultado fue grandioso, y por supuesto ninguno de los platos servidos los hubiéramos visto en el menú de la comida que conocemos como china, incluido el chop suey de cuyos cuentos hablaré hoy.

Poniéndonos serios, hay que reconocer que lo que conocemos como comida china en nuestra región, es una adaptación o regionalización de algunos platos de la gastronomía de ese país. De hecho, se ha llegado a decir que es el país con la gastronomía más diversa del mundo. Esa afirmación podría llevar a varias controversias con otros países; pero lo que sí es un hecho es que se reconoce a China como el país más poblado del mundo y mucha población significa diversidad en toda su extensión; así su gastronomía no sólo es variada sino milenaria.

Pero volvamos al chop suey que aunque lo comemos cada que vamos a cualquier restaurante de comida china, no hay nada más falso que afirmar que es un platillo chino; y alrededor de él existen una serie de cuentos, y no precisamente chinos, que han sido creados por el colectivo. Cuentos que les contaré para que ustedes elijan el que más les guste. Así la próxima vez que compartan su box lunch conteniendo este platillo, tengan una historia que contar. Yo ya tengo mi favorita.

La primera historia se dice se inventó el 29 de agosto de 1896 en Nueva York e involucra al diplomático chino Li Hongzhang que al recibir unos invitados americanos de imprevisto le pidió a su cocinero que inventara un plato que fuera más compatible con el paladar local, pero con toques chinos. Ante la instrucción el cocinero improvisó un plato de carne salteada, huevo y verduras.

Otro de los cuentos lo liga a la fiebre del oro, con epicentro en San Francisco donde se narra que una noche unos mineros ebrios y hambrientos llegaron al restaurante Macao y Woosung cuando ya estaban a punto de cerrar. Y el dueño para no negarles el servicio, vació los restos de las ollas en un wok. Los salteó y los sirvió a los mineros, quienes en las siguientes ocasiones lo volvieron a pedir haciéndolo popular. Tal vez esta pueda ser la que tenga más similitud con el origen, pues hay un plato cantonés llamado “tsap seui” cuya supuesta traducción es “sobras variadas”.

Otra versión del origen del chop suey se la atribuye el cocinero Lem Sen que afirmaba que él había inventado el plato mientras trabajaba en un restaurante en San Francisco; al contar su historia y acompañado de su abogado, Sen exigía una compensación a todos los restaurantes que lo preparaban pues decía que su receta, que ya era toda una sensación en 1904 en Nueva York, le había sido robada por un comensal chino-estadounidense.

Lo cierto es que este plato en realidad forma parte de la comida china americanizada, como reacción a la hostilidad ante estos inmigrantes a quienes se les señalaba que preferían agregar a sus platos ratas, lagartijas, perros, gatos y crustáceos incomibles. Ante esto, tenían que ganar la confianza, ofreciendo sabores más suaves en sus platos para evitar que aumentara la discriminación que ya sufrían.