Los “Cromasables” de AMLO

Por Juan José Alonso LLera

“También suelen hacerse los amables contigo. Pero ésa fue siempre la astucia de los cobardes. ¡Sí, los cobardes son astutos!”

Sin temor a equivocarme hay funcionarios muy capaces e inteligentes en la 4T, aunque este hecho no sea la generalidad, o que a varios no los dejen actuar, ya que tenemos el gobierno de un solo hombre, que cada día nos da más muestras de que este asunto de gobernar le queda un poco grande. En lo personal creo que los buenos son: Marcelo, Monreal, Raquel y varios otros.

Pero estas líneas se las voy a dedicar a los que no dan una, pero insisten en alabar al gran Tlatoani, unos con hueso y otros correteándolo como es el caso de Attolini, que ya no sabe que más hacer para conseguir un puestecito, sus únicos méritos: adular y adular, hasta el colmo de llamar a Bonilla, “Gran libertador de la Baja”.

Ni que decir de Lopez-Gatell sobre: “La fuerza moral de presidente” o como la impresentable de gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien expresó: “Lideres como Andrés se dan cada 100 años”, lo que la llevó a ser gobernadora en su cuarto intento, después de una desastrosa gestión en Álvaro Obregón; también la culta y preparada en el extranjero Patricia Armendáriz, que cada día con harta enjundia se rasga las vestiduras por AMLO, después de probar las mieles neoliberales y priistas (seguramente buscará el gobierno de Chiapas). En fin, no terminaría con esta lista, pero hoy quiero hacer énfasis en uno de los peores, que para colmo de males es el encargado de los libros de texto.

Marx Arriaga Navarro que con un sueldo mensual de 90,000 pesos le pide a los maestros y diseñadores que trabajen gratis, afirma que la lectura debe ser una acción emancipadora, no un puro acto de placer (O sea leer por placer es capitalismo puro), en un país donde la gente lee muy poco y además los libros cuestan. Agradezco ser de los privilegiados que me puedo dar ese cochino placer, además en abundancia, porque el Alquimista no explicaría su vida sin la lectura diaria.

Pero les cuento quien es este personaje de oceánica ignorancia: Arriaga es doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y titular de la Dirección General de Bibliotecas (DGB) de la Secretaría de Cultura, ha sido protagonista de múltiples polémicas desde que inició su trabajo como funcionario de esta administración.

En 2013, fue lector sinodal de la tesis de doctorado de Beatriz Gutiérrez Müller, titulada “Héroe y voces en La constancia y paciencia de santo Job de Francisco de Quevedo”, de la UAM, por lo que se especuló que su amistad personal con la esposa del presidente, pudo ser una de las razones por las que terminó al frente de la institución responsable de la Red Nacional de Bibliotecas.

En 2015 fue galardonado con el Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación en Chihuahua en el área de Humanidades, Educación y Ciencias de la Conducta. En febrero de 2019 desató la polémica porque a su llegada personal a su cargo le dio a Goldin (Daniel Goldin Halfon editor, bibliotecario y escritor mexicano, fue director de la Biblioteca Vasconcelos de la Ciudad de México) la instrucción: “Desocupa la dirección y bájate uno de los escritorios al sótano”. Así de humanista el c…….

Hoy en una más de sus lambisconerías, propuso quitar las palabras que son neoliberales dentro de los libros de texto gratuito, según él, esto con el objetivo de darle un nuevo rumbo a la educación básica en México y terminar con lo que denominó como “el sueño neoliberal”. No encuentro palabras que me permitan describir esta estupidez. ¿Trabajan para México o para adular a Andrés? ¡Pobre de mi México querido!