Los balones perdidos

Por Dante Lazcano

¿Que fue doloroso?, ni dudarlo.

¿Que podría significar un antes y un después respecto a lo que podrían ser las aspiraciones del equipo de San Diego respecto a la temporada?, también.

 

Lo que es un hecho que el equipo del rayo, al margen que perdió en el último segundo cuando dobletearon en prácticamente todos los departamentos estadísticos al rival, en este caso los Acereros de Pittsburgh, mostró una faceta en la que se mejoró, lamentablemente el esfuerzo no alcanzó como para quedarse con el triunfo, respecto a las actuaciones ante rivales como Cleveland, Minnesota o Cincinnati.

La línea ofensiva, parchada previo al duelo y ajustada durante el encuentro, siendo la segunda mitad en donde mejores dividendos arrojaron como por ejemplo sólo permitieron par de capturas de pasador y dos golpes al mismo, para la segunda mitad el ataque se vio con mayor diversificación en gran medida gracias a que Antonio Gates reapareció y hasta aportó par de anotaciones.

Pero las pérdidas de balón, lo que ya viene siendo el talón de Aquiles de Mike McCoy, entrenador en jefe, marcaron la diferencia pues cuando todo indicaba que en la segunda mitad el ataque se vería contundente a partir del hecho que dominaban la línea de golpeo, un balón suelto de Melvin Gordon y una intercepción, que regresó el oponente a zona prometida, fueron la clave para que los del rayo se quedaran tendidos en su propio estadio.

Y como entramos en el delicado tema de los balones perdidos, los del rayo jugarán el siguiente domingo ante la que quizá será su máxima prueba en lo que se refiere a proteger el balón además de ir a generar bolas perdidas pues los Empacadores de Green Bay son el quinto mejor equipo en el departamento.

Han generado 8 intercepciones y provocado un balón suelto, pero su ofensiva, la que marca la diferencia en los momentos claves, sólo lo han perdido en par de ocasiones por medio de intercepción y otro par por balones sueltos.

En cambio los del rayo comparten el puesto 19 con otras ocho escuadras, casualmente enfrentarán, o ya lo hicieron, a cinco rivales, lo que significa que no se ha perdido nada, quedan once encuentros y todo puede suceder, pero si quieren que pasen las cosas es obvio que tienen que mejorar en el tema de cuidar la pelota.

San Diego sólo ha conseguido cuatro intercepciones y generado tres balones sueltos, lo peligroso es que su ataque ha perdido la bola en 10 ocasiones, cinco por intercepción y el resto por bola suelta.

Para ganar en el futbol americano hay muchos caminos, incluyendo la trampa, como lo hicieron los Patriotas de Nueva Inglaterra, de entrada se tienen que combinar la tres fases del juego, ofensiva, defensiva y equipos especiales, pero además deben ser suficientemente capaces como para cuidar el balón y no perderlo, y el mejor ejemplo de esto fue el lunes pasado en el que de dos jugadas les capitalizaron una en touchdown y fue lo que al final marcó la diferencia.

 

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