Los actores y su relación con la sociedad

Tijuana, BC.- Fue la materia de Literatura en la escuela (la preparatoria Cobach Miguel Hidalgo), el primer acercamiento que tuviera Ariadnali De la Peña hacia la actuación, pues uno de los ejercicios en clase, fue el llevar a cabo un montaje.

“Escogimos el texto y todo pero lo más curioso es, que yo no actué. La maestra me escogió para ayudarle a dirigir la obra”, comentó De la Peña en entrevista para El Informador de BC. Aunque en ese primer acercamiento, su cargo fue la dirección, encontraría “del otro lado” el camino profesional a seguir… difícil al principio, debido a las pocas opciones de cursos en aquel entonces.

“Casi solamente estaba el de la Casa de la Cultura. Era prácticamente imposible llevarse a cabo como profesionalización, pero fluyó”, afirmó la mexicalense, quien decidió esperarse un par de años, y ver qué otras opciones habría además del Distrito Federal o Los Ángeles para seguirse preparando.

Fue entonces, que se abrió la licenciatura en teatro en el campus de la UABC Tijuana.

“Acabo de egresar el semestre pasado, pero en el grupo siempre estuve trabajando, tallereando y el trabajo llegó profesionalmente por lo mismo; porque te ven las ganas de chambear y los directores obviamente quieren a ese tipo de personas en sus equipos”, abundó.                                                                                                                                                             

Precisamente en la licenciatura, con su grupo, resolvía las historias que querían contar, el espacio, la escenografía y la cooperación.

“Ya buscábamos una estabilidad profesional. Decía ‘yo quiero vivir de mi profesión, lo quiero hacer, lo quiero lograr’. Porque es difícil. Fue así como comenzó y ya después vinieron las invitaciones a festivales como el de Tijuana Hace Teatro, que convoca a todos esos grupos que están independientes y con sus propios recursos” ahondó.

Al presentarse en dichos festivales, diferentes directores como Daniel Serrano y Ángel Norzagaray la invitaron a trabajar. Entre ellos también, Raymundo Garduño, director de Inmigrantes Teatro, grupo en el que Ariadnali se desempeña.

“Encontramos que la clave está en relacionarnos con la sociedad. Nuestros trabajos están basados en toda una investigación casi, casi de campo. Yo quiero hablar de qué problemática tiene mi sociedad y qué problemática tiene mi entorno. Porque a partir de eso la gente también se identifica y a partir de eso puedo contar una buena historia. En donde se están divirtiendo y conociendo los recursos teatrales”, afirmó.

 

Premiada

Hace un par de semanas, Ariadnali recibió el premio Tespis de Actuación femenina en la primera edición del FESARES (Festival Estatal de Artes Escénicas de Baja California) por tres de los montajes en los que se ha destacado a lo largo de la región e inclusive, del País: Kikiricaja, Inmolación y Arrojados al mundo sin cobertor de lana.

“Hemos tenido éxito afortunadamente porque nos encargamos de ir. Esa es la talacha. Ir hacia las escuelas de gobierno que están hasta no dónde. Incluir a las instituciones culturales como El Pípila”.

La actriz comenta también, que una de sus compañeras hizo una pequeña gira por pueblitos de Sinaloa con la puesta No tocar, dirigida a niños, aborda el tema del abuso.

“Ella se presenta con un lienzo en escena y lo va pintando. A partir de eso interactúa con los niños; ven que está pintando, que hay juego, que hay música, entonces hay varios recursos integrales. Es mucha la responsabilidad de contar esas historias, porque los niños necesitan eso y que sea divertido. Necesitan la verdad” puntualizó.

Además de los desplazamientos en la dinámica de su grupo teatral, también toma en cuenta un alto nivel de seriedad para los ensayos y el aspecto económico.

“Nuestro trabajo vale y lo estamos haciendo profesionalmente. No es lo mismo el actor que hace algo en la playa por ejemplo y pide una cooperación, a llevar a la institución cultural y que el público pague lo que es. La institución te da ese respaldo” ahondó en relación a giras, recintos y proyectos nuevos como la iniciativa para presentaciones en un foro teatral pequeño, más íntimo dentro del CECUT.

“No es nomás para nosotros, va a haber una convocatoria para los demás grupos porque esto surge de la necesidad de contar una historia. Para esta carrera hay que tener vocación. Yo me subo al escenario, lo doy todo y así soy feliz. Y las bendiciones vienen y las puertas se abren en el aspecto económico –siemprepero uno también tiene que exigir".

Precisamente hablando de bendiciones y exigencias, la actriz mexicalense hará un paréntesis en las interpretaciones para dedicarse ahora al papel de mamá y vivir su propia historia.

“Ahorita en los planes está el tener a mi bebé. Pero voy a regresar. Espérame a que agarre fuerzas y voy con todo. Porque me gusta estar en las tablas. Es algo que nada ni nadie me puede quitar, es lo que vengo a hacer a este mundo”. concluyó.