Los 3 tamices

Por Juan José Alonso Llera

“Las mentiras son las mayores asesinas,

pues matan la verdad”.

Sócrates nació en Alopece, Atenas, Antigua Grecia, 470 a.C. – ib., 399 a.C. Fue un filósofo clásico griego considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia. Otros discípulos suyos son Antístenes, Aristipo y Esquines.

“Cuando vengan con chismes, pongamos en práctica la prueba de Sócrates”.

En la Antigua Grecia, Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrarse con el gran filósofo, y le dijo:

– ¿Sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?

– Un momento, respondió Sócrates, antes de que me lo cuentes, me gustaría hacerte una prueba, la de los tres tamices.

– ¿Los tres tamices?

– Sí, continuó Sócrates, antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir.

Lo llamó la prueba de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me vas a decir es verdad?

– No, sólo lo escuché.

– Muy bien. Así que no sabes si es verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?

– ¡Ah, no! Por el contrario.

– Entonces, cuestionó Sócrates, quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro que sean verdaderas.

Tal vez aún puedes pasar la prueba del tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa lo que me vas a decir de este amigo?

– No.

– Entonces concluyó Sócrates, lo que ibas a contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿por qué querías decírmelo?

Mejoremos para bien nuestra vida individual y la sociedad cambiará también.

Después de vivir un año con mucho ruido, no nos queda más que tener esperanza y aprender de todas las experiencias vividas en este 2020.

Sin duda la prueba de los tamices nos ayudará mucho para ser mejores personas siempre.

Les deseo mucha felicidad continuamente y espero que las entregas del Alquimista les hayan servido para hacer la vida un poco más duradera. Nos vemos este 2021 con más intensidad y cariño.