Lo que no se dice

Por Maru Lozano Carbonell

Cuando salimos a votar, todos nos fijamos en los presidentes y gobernadores, pero nunca ponemos atención a los individuos que aprueban, quitan, arreglan y desarreglan las leyes. Es decir, diputados y senadores.

Pues como muchos votamos por un color y enojados porque ya no queríamos más de lo mismo, ni cuenta nos dimos de lo grave que resulta no conocer quiénes son los que legislan. Lamentablemente, los ignorantes somos mayoría.

Me tiene de uñas la nueva ley educativa que preocupa más por lo que “no dice” y por lo ambigua que resulta. La “ley” que silenciosa y rápidamente está avanzando en Baja California, mientras todos estamos encerrados tratando de salir adelante en medio de la pandemia.

¿Qué va a poder ofrecer la escuela privada? Imagínense que del material de estudio sólo se pueda usar lo que papá gobierno nos dé. Si por ahora, todos los que estamos frente a grupo rabiamos con lo retorcidos, nada óptimos, desestructurados, sin continuidad y pésimos planes y programas de estudio, ahora imagínense que de ellos se desprenda el material que los hijos usarán. Imagínate que no puedas elegir por fuera, que la planta docente te la mande las autoridades de escritorio que de necesidades reales y de trabajo con alumnos, saben nada.

Para el gobierno es buenísimo enseñar la masturbación a un niño de nueve años, para el gobierno es perfecto que se enseñe lo que es transgénero y demás abanico de posibilidades en plena edad y etapa de confusión como lo es primero de secundaria como tema número uno en la materia de biología.

Al gobierno le parece perfecto hablar de resolución de conflictos y educación socio-emocional pero no meten mediación educativa y las materias están a cargo de gente que desconoce por completo el tema y se ciñe a una prefectura rígida.

La educación humanista para papá gobierno es permitir, regalar, dar. De por sí, hoy día los jóvenes no saben ni con qué soñar, les estrechan las posibilidades, les facilitan los promedios y cada vez hay menos arte que admirar.

Para el gobierno está perfecto que el inglés sea pésimo y que los pobres teachers tengan que seguir la ruta gramatical chueca, misma que se repite en cada etapa: En primero de primaria, en primero de secundaria y en primer semestre de preparatoria. Pero no puedes graduarte de universidad si no acreditas el idioma con alto nivel según el Marco Común Europeo.

Si las leyes se socializaran, otro gallo nos cantara. Si hay fallas en la redacción de las leyes que podrían llegar, pues en la interpretación nos verán la cara.

Eduquemos en casa a los hijos, que no se vayan a dormir hoy sin saber perfectamente cómo llegan las leyes a la mesa. Quién las manda, a dónde las mandan, quiénes y cómo las aprueban o desaprueban, cómo nos enteramos y dónde se publican. Este ejercicio nos llevará unos minutos que pueden ser la mejor inversión para nuestras vidas.

El futuro no está en los niños y jóvenes, el futuro no es un sitio allá a donde vamos a llegar. El futuro se va construyendo hoy y la verdad, tú y yo de adultos somos los únicos responsables de enseñar a nuestros menores a utilizar herramientas y estrategias para edificar bien.

Firmemos iniciativas que nos amparen, ¡informémonos!