Lo que le falta a los independientes

Por Daniel Salinas Basave

Hace poco más de un mes, en este mismo espacio editorial, manifesté mi intención de apoyar al aspirante independiente a la alcaldía de Tijuana sin importar quién sea. Mi afirmación la sostengo y la voy a mantener en pie, sin importar si el candidato es Gastón Luken, Carolina Aubanel, Juan Manuel Hernández Niebla, Héctor Osuna Jaime o Roberto Quijano, por mencionar solo a los posibles.

 

Todos ellos me parecen ciudadanos dignos de confianza y que en cualquier caso están muy por encima de cualquier candidato que pueda postular el PRI o el PAN. Estoy decidido a apoyar con mi voto y mi pronunciamiento al aspirante independiente, pero  con brutal franqueza creo que el movimiento camina con algo de retraso y sus posibilidades reales de ganar la elección en 2016  empiezan a diluirse.

Yo sé que Nuevo León no es Baja California, que el contexto y las circunstancias políticas son diferentes, pero si cedo a la odiosa comparación, puedo concluir que en octubre de 2014  Jaime Rodríguez Calderón llevaba ya un larguísimo camino recorrido en la construcción de su candidatura, mientras que los independientes de Tijuana apenas están dando tímidos pasos. 

Sí, es digno de aplaudir el que exista este movimiento, que haya una auténtica y desinteresada intención de hacer frente a la partidocracia con una candidatura ciudadana, pero la realidad es que  a los potenciales independientes les falta muchísimo trabajo de tierra. Antes de saber siquiera si se aprobarían en el Congreso las candidaturas independientes, Jaime ya tenía un ejército de potenciales recopiladores de firmas.

Cada “like” de Facebook había sido trabajado en lo personal y bajado a la tierra. En un mapa digital, el Bronco podía mostrar nombre, dirección,  sección electoral y nivel de compromiso de sus seguidores en la red social.

A la mayoría de los simpatizantes los había contactado y apalabrado personalmente. Yo me pregunto: si hoy Gastón Luken fuera designado candidato ¿sabe ya quién es la persona que coordinará a sus reclutadores de firmas en el Mariano Matamoros? ¿Tiene identificados a potenciales líderes de la Sánchez Taboada capaces de armarle una reunión con unos 500 vecinos que se sumen como promotores? ¿Tiene claro quiénes son sus seguidores de Facebook y en qué grado puede contar con ellos?

Cierto,  Jaime Rodríguez ganó en Nuevo León porque supo trasmitir una historia personal extrema en donde miles de nuevoleoneses se quisieron ver reflejados, pero la clave de su triunfo estuvo en la tierra, en la forma en que trabajó y fue sembrando semillas en cada cuadra a lo largo de dos años.

Tal vez estoy equivocado, pero no veo a los independientes de Tijuana tejiendo estructuras callejeras y tampoco los veo marcando diferencias con sus mensajes en redes sociales. Los siento aún tímidos, aburguesados, sin trazar una raya clara y definida  que marque contrastes y le diga al potencial votante qué factores hacen  del independiente una mejor opción.

Falta agresividad y contundencia en el mensaje. No les pido que saquen un cuchillo, pero la tibieza e indecisión suelen ser fatales. El tiempo se acaba.