Reflexiones: Lo más importante es lo más difícil

Por José Cervantes Govea

jocegovea@yahoo.com

Todos los apartados de la función pública son importantes, pero solo tres de ellos cobran tal importancia que requieren la atención y responsabilidad de todos. Y tres son los roles sociales responsables del nivel que tenemos en este importante apartado del desarrollo humano, social y político de l@s mexican@s tenemos. Gobierno y gobernados debemos concienciarnos de ellos. El primero es la Educación, apartado en el que el Estado mexicano ha “gastado” una parte importante del presupuesto público, con pobres resultados. Solo dos estudiantes de cada 100 llegan a lograr un título universitario postgrado.

El gobierno, particularmente l@s docentes, deben de asumirse como constructores de un verdadero desarrollo intelectual y valoral de l@s niñ@s y l@s jóvenes. Padres y madres, especialmente cuando ambos trabajan remuneradamente, deben esforzarse al máximo y velar por y para ellos. Prácticamente quitarle tiempo al sueño para saber y ver con quién y en dónde conviven sus hijos, y a qué horas y cómo regresan. El segundo, implícito en el primero, es la Salud que comprende la formación de hábitos de higiene y cuidado personal en l@s niñ@s y l@s jóvenes, para alejarlos del consumo de estupefacientes.

El tercer apartado, la Seguridad Pública, implica los derechos jurídicos, intelectuales, materiales, políticos y físicos de la población. Brindar seguridad, paz y tranquilidad a la población es la tarea fundamental del Gobierno, que comprende la prestación eficaz, eficiente y oportuna de todos los servicios públicos. Empero, la seguridad del patrimonio e integridad física de la población es el más importante. Por décadas el gobierno desatendió el crecimiento y desarrollo económico, y por más de setenta años México y l@s mexican@s han generado y han sufrido un alto flujo migratorio hacia el país vecino, por falta de oportunidades, empleo e insuficiencia salarial. L@s mexican@s que nos quedamos en México, para trabajar y luchar pacíficamente, hemos creado y vivido un clima de violencia e inseguridad per manente y creciente.

Combatir y abatir los actos delictivos nos está resultando sumamente difícil, quizás por la desatención a la educación, pero estamos avanzando. Cuando el gobierno exigió a las corporaciones policiales se dio cuenta y comprobó el abandono en que las tenía y el disimulo del propio gobierno. Poca o ninguna preparación, poco o nada de equipamiento y cero previsión social para sus miembros y familiares. Entonces el gobierno se vio en la necesidad de recurrir al ejército mexicano. Combatir y abatir la inseguridad pública es, con mucho, más peligroso que mejorar la Educación y cuidar la Salud pública, pero los tres son igualmente importantes e igualmente difíciles. Si queremos ser una nación educada, sana, segura, reconocida y respetada, debemos iniciar una verdadera for mación humana, concienciación ciudadana y responsabilidad colectiva, debemos atender y cuidar celosamente el desarrollo humano de l@s niñ@s y l@s jóvenes. Así juntos, gobierno-magisterio y padres-madres debemos inculcar a l@s niñ@s y l@s jóvenes responsabilidad y sensibilidad para que se dediquen a estudiar, aprender, trabajar, aprovechar y valorar las oportunidades que tengan y pongamos a su alcance. Solo así lograremos revertir la ola delincuencial y la descomposición social.

*José Cervantes Govea radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la UABC y abogado egresado de Univer Tijuana.