¿Llegó el momento de Philip Rivers?

Por Dante Lazcano

Es cierto, Philip Rivers, en cualquier modalidad está 0-7 ante los New England Patriots, obvio que se incluye la batalla contra Tom Brady.

También es cierto que en la fase divisional en calidad de local, los tramposos Patriotas son imbatibles, la estadística muestra que están con 7-0 bajo la batuta de la dupla Bill Belichick.

No olvidemos que los tramposos se encargaron de arruinar la mejor temporada del equipo del rayo en la postemporada del 2007 pues pese a que los sandieguinos avanzaron con 14-2, en el primer round y ante pletórico Qualcomm Stadium echaron a perder la fiesta, cómo olvidarlo.

Un año después, en el juego de campeonato jugado en Boston, con un equipo diezmado en todas las posiciones incluyendo la de “corebac”, Chargers se quedó muy cerca de dar el campanazo de quitarle el invicto a los tramposos Pats.

De esos duelos podríamos hablar dos semanas y lo importante ahora es volver a superar a la estadística, en la que, reitero, los números son fríos y están en contra de los electrizantes, pero si algo han hecho en la campaña es precisamente eso: jugando contra todo y contra todos han superado la frialdad de los números, en calidad de visitantes hicieron lo que nadie esperábamos, lo hicieron en Seattle, en Pittsburgh, en Denver, en Kansas City, en Oakland Denver, en Baltimore, vamos, en ambientes sumamente hostiles.

Cierto que por ejemplo ante Denver en el miniestadio, Rivers se vio como el que nos ha acostumbrado en toda su carrera, en el momento de definición cometió el error, y pese a que siempre he dicho que no es un clutch player, al final, el pasador que cumplió 37 años, padre de 8 hijos y el noveno en camino, el único de la generación drafteada en el 2004 sin campeonato, al que siempre le sucede algo en los momentos de definición, finalmente se ha erigido este año como el líder que siempre se había esperado. Esa carrera de nueve yardas en la que aguantó impresionantemente un golpazo es el mensaje al vestidor en el sentido que está listo para levantar el Vince Lombardi.

El domingo irán contra el rival odiado por todos, el que a todos nos gustaría verlo humillado en casa y el resultado sigua convenciendo a los escépticos que los electrizantes son un gran equipo en el 2018, ante una franquicia que ha hecho trampa y salido airoso, por lo mismo sostengo que la rachas se hicieron para romperse, de tal manera es que los Chargers una vez más tienen todo por ganar y nada qué perder por lo que si las tres fases del juego vuelven a funcionar como sucedió ante Baltimore, una década después podremos ver al equipo del rayo en la final de conferencia.

De las teorías de conspiración y la urgencia de la NFL porque los Chargers sean campeones a efecto tal que se cumpla con la proyección de 400 millones de dólares de ganancia anuales luego hablamos.

Mis dos centavos

Hoy más que nunca hace falta draftear a un “corebac”.