Línea invisible

Por Maru Lozano Carbonell

Ahora con las redes sociales todo se magnifica. ¿Supieron de “Lady 3 pesos”? Esa mujer que intentaba ingresar a un supermercado con su hija menor de edad, no se lo permitieron y se dio la agresión. Ella comenzó reclamando la devolución entonces de lo que le costaría el estacionamiento, cinco pesos.

Su forma de responder y demandar, fue grosera y exigía “le trajeran al gerente” porque el empleado seguro gana tres pesitos y mejor lo mandó, ya no a donde te mandan cuando no te quieren, sino ¡a comer chicharrón en salsa verde a su casita! que porque seguramente eso es lo único que puede comer.

Salió publicado que la despidieron de su trabajo. La inmobiliaria donde trabajaba la corrió y publicó con membretes y todo que ellos no discriminan ni permiten nada de eso.

Yo tenía mucho tiempo olvidada en mi radar a esta empresa, ¿le sirve de publicidad entonces? Digo, no defiendo a “Lady 3 pesos”, pero si la despides es tu decisión, pero ¿publicar? ¿A quién le sirve más? Ella no dijo soy asesora inmobiliaria de tal lugar y te vas a comer chicharrón en salsa vede con tus tres pesitos porque yo gano tanto como…”.

¿Esa mujer cómo le hará para asumir la consecuencia tan grande? ¿Cómo se podrá incorporar a otro trabajo?  Es verdad que aprenderá la lección, no estuvo bien lo que hizo y deberá cambiar.  Pero ¿y la empresa? ¿Y las empresas en general?

Hoy día para contratarte te piden tus redes sociales y si publicas babosadas, memes chistosos, tienes faltas de ortografía, traes la cerveza en la mano y demás, podría impedirse tu contratación.

Entonces ¿deberíamos tener una página de red social “para apantallar” con memes y frases inspiradoras, cosas lindas, nada personal y otra para el relajo, lo social y familiar?

Todos hemos cometido errores y sabemos que manejamos múltiples personalidades de acuerdo a la ocasión, somos diferentes en casa, en la escuela, en la oficina, ¡en todos lados! Ya me imagino yo como directora de escuela y a ese alumno que le contesta feo a su mamá, hace rabietas, avienta cosas y no ordena su cuarto, entonces yo le niego la oportunidad de presentar su examen por grosero, irreverente y cochino en casa. ¿Así es? Y a la inversa, que mamá no le de comida ni le permita dormir en su camita porque en la escuela incumplió académicamente.

¿Cómo podríamos aprender a mejorarnos como seres humanos si nos reprueban y encima nos exponen? Lady 3 pesos, su hija, su familia, sus amigos y todos los que le rodean, se vieron afectados.

La prepotencia ahora se expone, se graba y se publica. Ahora ya todos tenemos que pensar qué cosas colgamos en las redes porque somos parte de una familia, de un grupo social, de una congregación, de una empresa, de una escuela y si lo ves así, toda empresa querrá publicidad a costa de tus errores, se reivindicarán con tus equivocaciones, reaparecerán porque los haces visibles.

Que la línea invisible sea muy visible para todos nosotros porque lo que hacemos, millones lo sabrían. Equilibrio, mediación, acuerdos, diálogo… que un error no te defina. Es que si vemos directamente a los ojos ¡todo sale bien!

Cuida tu reputación, vivirá más que tú.