Line of Duty

Por El Recomendador

Sin duda lo mejor que nos llega en cuanto a series de TV viene de la BBC de Londres. Si tenemos la dicha de poderlas mirar bajándolas de la red a nuestro televisor nos ahorraremos la serie interminable de necios repetitivos, largos y numerosos anuncios que nos interrumpen la secuela de un relato a cara rato. Las compañías que nos vienen por satélite o por cable y que cobran tan caro, además de este anunciar abusivo, se dan el lujo de dejar sin terminar un episodio por compromisos adquiridos con los patrocinadores mercantiles del tiempo que sigue. Así que borrachera de anuncios estúpidos, interrupciones continuas y omisión del final, son algo por lo que pagamos con sangre a las compañías mencionadas. Habida cuenta, pues, de que vienen a nuestro televisor series sin anuncios, creo que debemos destacar la mayor calidad, en general de lo hecho en Inglaterra. Suele ser garantía de buena calidad de entretenimiento.

Destacamos hoy a Line of Duty, una muy buena serie que muestra lo que serían las investigaciones criminales bien hechas. Cómo las pruebas y los interrogatorios dan por resultado el descubrimiento y la consignación de peligrosos criminales que se cuelan como policías y que han sido capaces de alterar pruebas, creyendo que resultarían impunes. 

La línea del deber moral y jurídico en la investigación criminal es sin duda delgada y difícil. Aquí, en estos dos últimos episodios que vienen por conducto de Netflix, esta serie nos abre los ojos sobre todo de cómo sacar a la luz los elementos más difíciles de probar teniendo un policía malvado infiltrado incluso en la fiscalía encargada de investigar los varios casos de corrupción policiaca.

Son dos estupendas temporadas con dos investigaciones muy complejas y difíciles en las que finalmente el equipo investigador consigue apresar a los criminales.

Autor de la Serie: Jed Mercurio. Actuaciones más destacadas: Martin Compston, Vicky MacClure, Adrian Dunbar, Neil Morrisey.

Una de las grandes cualidades de la serie es el valor con el que los protagonistas: policías que investigan la corrupción dentro de la policía, no se desaniman ante la dificultad de los casos y son perseverantes y valientes para continuar, hasta obtener lo que parecía imposible: la resolución del caso y la condena de los culpables. En algún caso, la muerte de alguno de ellos. Hay mucha acción, peligro y suspense.

A diferencia de la multitud de series que acaban diciéndonos que la única manera de vencer al delito es cometiendo delitos, esta narración no transige con el mal ni es tramposa. 

Para un México con una reforma penal reciente que no se puede aterrizar aún con éxito, hace bien ver investigadores técnicos profesionales plenamente aptos y en ejercicio de sus habilidades, así como fiscales y jueces que no se prestan a lo que aquí llamamos transas. La corrupción interna existe, pero alcanza a ser vencida. Algo que nos haría mucho bien a nosotros. 

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