Liberan a 5 animales salvajes

 

Ensenada.- Especies de animales salvajes fueron liberadas en la reserva boscosa Parque Constitución de 1857, en Ensenada, informó el Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana (Simpatt).

Un coyote, zorra, halcón peregrino, halcón cernícalo y un mapache que estaban en el zoológico de Tijuana. La liberación se logró con el apoyo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

“Profepa rescató a estos animales de personas que ya los tenían como mascotas sin los cuidados y sin los permisos necesarios. También fueron rescatados porque ya se han destruido los hábitats en donde estos animales se reproducen de manera natural”, destacó el encargado del Zoológico, Roberto Valdez Armenta.

También agregó que la salud de estas especies fue lograda a través de intervenciones médicas y actividades de enriquecimiento ambiental, en donde los animales desarrollan su instinto, su habilidad de pensamiento y fuerza como si estuvieran en su hábitat natural.

Así, la primera en reintegrarse a su vida silvestre fue “Pichirila”, una zorrita gris, que logró sanar sus heridas en la mayor parte de su piel y cuerpo, emprendió el camino para buscar su hogar entre grandes pinos, extensos matorrales y piedras.

Después tocó el turno para que el halcón peregrino y cernícalo volarán entre las nubes del cielo azul del Parque Constitución. “Se eligió este lugar porque garantiza la supervivencia y distribución de estos animales. Estando en la ciudad correrían mucho peligro”, comentó el delegado de Profepa en Baja California, Isaac García Pereda.

Los microclimas, pastizales, agua y, sobre todo, la escasa población humana, fueron las condiciones ideales para que un coyote, que fue rescatado en las cercanías del Bulevar 2000, tuviera nuevo hogar en la  reserva boscosa de Ensenada.   

La reintegración más emotiva fue la de “Sofía”, una mapache que desde hace más de un año había llegado en malas condiciones de salud  al zoológico.

“Los cuidadores nos encariñamos mucho con ella. Para los mapaches las manos son muy importantes porque a través de ellas es como van explorando el lugar en donde habitan. Nosotros con tratamientos, intervenciones médicas y actividades de enriquecimiento ambiental logramos que ‘Sofía’ las usara  para comer, trepar y correr”, expresó Valdez Armenta.

 

Antes de salir completamente de su transportadora, la mapache “Sofía”  tocó con sus manos el pasto humedecido. Caminó hasta acercarse al arroyo de agua cristalina y poco a poco se fue introduciendo a su vida silvestre.