Las vueltas que da la vida

Por Jorge Barreto

Abelardo de la Espriella ganó por un pequeño margen al candidato Iván Cepeda, favorito del presidente saliente Petro, ambos de izquierda o lo que eso quiera decir.

Sin estar enterados a fondo del proceso electoral colombiano, era otro bastión de izquierda populista en latino América, miembro del Foro de Sao Paulo, fundado por asociaciones de trabajadores y países de izquierda, que ya está más agujereado que un automóvil balaceado por narcos.

El populismo tiende a desaparecer por estar basado en acarreos de seres humanos, amenazados con perder su trabajo si no asisten, y que no saben a qué van, comprobado con entrevistas a “manifestantes” en el seno de cualquier reunión.

El gobierno en turno en México, manejado por “acarreadores” profesionales que son magníficos organizadores de esos movimientos humanos, sin medida de gasto, dando torta y refresco y algo de dinero a los asistentes, gritando coros ya entrenados, pero pésimos “asesores” de la presidente en turno.

Pregunta: ¿Ese es un gobierno del cual los mexicanos pueden estar orgullosos? ¿O es una farsa institucional de nuestro país?

Mexicanos, hay que exigir la verdad de lo que pasa en el país, y si va mal, ver la forma de arreglarlo técnicamente y no políticamente con declaraciones, informaciones y rollos basados en un engaño repetitivo que cada vez se aleja más de la verdad.

Esta situación instalada en la mentira es herencia de López Obrador, que ganó gracias a sus promesas y compromisos con México, todo grabado, desde su juramento a todos los mexicanos de respetar la Constitución y las leyes que de ella emanen y mucha gente le creyó.

Al mes empezó a sacar las uñas y empezó el engaño consuetudinario todo su régimen de 6 años, además de heredarlo a su sucesor.

En este momento, todo ese grupo está con serias acusaciones de delitos mayores y la justicia va tras ellos, internacional porque la nacional la tienen comprada.

Entonces como dice la canción, “las vueltas que da la vida”.