Las mentiras sobre la quiebra de Lehman Brothers

Por Juan José Alonso

jjalonso@grupoconsultorefe.com

Hace unas semanas compartí con ustedes, mis tres lectores, un documento que hablaba sobre la salida de la quiebra de Lehman Brothers (LM); mi motivación fue ver cómo la institución financiera que marcó el parte aguas de la crisis global, se empezaba a recuperar, para iniciar una nueva era. Hoy, después de lo que les platicaré a continuación, me surgió la duda de ¿qué tan cierto fue esto? ¿O será que en épocas electorales, surgen los milagros?. Así que, tomando como base algunas lecturas, me fui al origen de esta novela (muy dolorosa para mucha gente).

La quiebra en septiembre de 2008 de LB, uno de los cinco bancos de inversión más importantes del mundo, fue un cataclismo para la economía mundial y algo imprevisible para los mercados. Basta un ejemplo: Sólo uno de un total de 106 informes realizados por analistas entre enero y septiembre de aquel año recomendó la venta de acciones de Lehman.

Ya saben que nunca falta el que dice “esto era previsible” ( jaja). Los analistas financieros eran ajenos a la situación real de LB (números falsos), se demostró cuando ninguno de ellos obtuvo beneficios económicos gracias al colapso del banco. “Si alguien hubiera previsto la quiebra de Lehman, habría obtenido enormes ganancias personales”. Para lograrlo hubiera bastado, por ejemplo, con comprar opciones de venta sobre las acciones del banco. “Quien afirma que era previsible y no es millonario como consecuencia de la quiebra tiene nula credibilidad en su afirmación”.

En mayo de 2008, solo cuatro meses antes del desastre, el valor de sus acciones en bolsa superaba a muchas empresas. Y para el 8 de septiembre (4 días antes del crack), el valor de LM ascendía a 9 mil 749 mdd; más que muchos bancos juntos.

Tampoco había señales extrañas en la evolución de sus credit default swaps (CDS), una especie de seguro que garantiza el cobro a quienes lo compran en caso de que el activo financiero sobre el que se hizo (bonos, acciones o títulos de deuda) no pueda asumir sus obligaciones de pago a su vencimiento o la entidad emisora quiebre.

También resulta clarificador echar un vistazo a las recomendaciones sobre Lehman emitidas por expertos en 2008. Solo la entidad aconsejó el 22 de mayo de aquel año vender las acciones de Lehman. Además, los ingresos netos declarados por Lehman en el ejercicio anterior a la quiebra (4.125 mdd), casi duplicaban los registrados tres años antes (2.297 mdd), según las auditorías. Ninguna institución financiera en el mundo pudo predecir la quiebra. Y los medios de comunicación de todo el mundo tildaron de “imprevista” la insolvencia de Lehman (ajá). En Estados Unidos, el documento que Standard & Poor’s se vió obligado a emitir después del crack, justificando su buena calificación (“Por qué Lehman Brothers fue calificada ‘A’”) La explicación fue ridícula.

Creo que hay una mezcla perversa entre corrupción, información privilegiada, complicidad con los auditores y el gobierno (¿cómo escondes tantos mmdd?) y hoy como el ave fénix, resurge limpiecito en plena campaña electoral, ¿dónde y de qué tamaño se da la corrupción? ¡Vamos México!

*Profesor de Posgrado de Cetys Universidad e Ipade Business School.