Las Industrias Creativas pueden salvar la economía regional

Por Gustavo Fernández de León

La música, el dibujo, el teatro, el diseño, el cine y en general cualquier arte y también los deportes, tanto en Tijuana, en Baja California como en nuestro país, no han sido tomados en cuenta con la seriedad que se merecen en la educación y formación de los niños y jóvenes. Esto tiene que ver, entre otras cosas, que en el entorno empresarial, laboral así como en las políticas públicas y en la misma dinámica familiar no se visualizan más que como un pasatiempo.

Países desarrollados además de entender el arte y la creatividad como una disciplina de verdadera formación de personas y ciudadanos, y que es obligatoria en muchos de los sistemas educativos, han sabido entender la importancia de su vinculación con la vida productiva formando parte de las políticas públicas de desarrollo económico, generando con ello la posibilidad de emprender, generar empleos y riqueza haciendo lo que más te gusta.

Esta parte del desarrollo económico se le ha denominado como Industria Creativa y Cultural.

La Industria Creativa sumó un mercado global de alrededor de 624 miles de millones de dólares en el 2013 y ha mantenido una tasa de crecimiento constante desde el 2002. En México, el 7% del Producto Interno Bruto nacional es generado por las Industrias Creativas cifra muy similar a la de los ingresos petroleros.

Para entender un poco podemos imaginar la derrama económica que deja el rock en Reino Unido, la que deja el cine en el estado de California, las artes plásticas en París, la moda y el diseño en Italia, por no mencionar el espectáculo deportivo en los Estados Unidos.

También en Latinoamérica tenemos ejemplos: Medellín, Colombia, es una ciudad que ha logrado construir un puente de su pasado ligado al narcotráfico, terrorismo y extrema pobreza y desigualdad, hacia un futuro de inclusión y desarrollo social. El puente ha sido su consolidación como Ciudad Creativa, en la que la apuesta por la inclusión cultural ha generado resultados palpables y dignos de estudio internacional.

Para hacer un cambio aquí en Tijuana es necesario poner el tema en una mesa en la cual tanto funcionarios, políticos, empresarios, inversionistas así como los artistas y creativos diseñemos las condiciones para crear empresas, empleos, riqueza y derrama económica a través de esta industria. Los funcionarios haciendo políticas públicas atractivas para que los inversionistas puedan ver oportunidades en nuestras mentes creativas. Los inversionistas apostando por el desarrollo de esta industria, mediante el impulso de más y mejores proyectos creativos. Los artistas y creativos organizándose y formalizando sus actividades para competir con calidad y en la libertad de un mercado cada vez más fuerte y sano.

En Tijuana tenemos muchísima creatividad, y estamos generando aún más en el CAM, en la Sinfónica Juvenil, etc., pero para que no tengan que buscar el éxito en otros países, necesitamos generar las condiciones para que el triunfo, el éxito y la generación de riqueza de nuestros talentos locales se queden en Tijuana, en Baja California.