
Por Manuel Ayala
Tijuana.- Pese a que el turismo médico continúa como una de las principales actividades económicas de Tijuana, con una derrama estimada de 2 mil 500 millones de dólares anuales, la industria sigue enfrentando diversos inhibidores que deben atenderse mediante una coordinación entre autoridades y sector privado.
Fabián Walter, presidente del Baja Health Clúster, explicó que enfrentan obstáculos relacionados con factores locales e internacionales, con situaciones propias de infraestructura, cruces fronterizos y experiencias negativas que pueden desalentar a pacientes provenientes de Estados Unidos.
Por ello, el especialista consideró que es necesario “fortalecer la promoción de los servicios médicos que ofrece la ciudad y, al mismo tiempo, atender los problemas que afectan la experiencia de los visitantes”.
Mayor alcance
“Tijuana cuenta con médicos, hospitales y servicios certificados y calificados, además de precios competitivos y una atención diferenciada para los pacientes”, consideró el especialista, “es necesario que estos atributos deben darse a conocer con mayor alcance para consolidar la posición de la ciudad como destino internacional de salud”.
Entre los inhibidores señaló las largas filas para regresar a Estados Unidos, los retenes y posibles actos de extorsión por parte de autoridades, además de las dificultades para utilizar mecanismos de cruce rápido.
Aunado a ello, explicó que “un paciente puede tardar varias horas en llegar a Tijuana, permanecer algunas horas para recibir atención médica y posteriormente enfrentar filas de cuatro o cinco horas para regresar a Estados Unidos y ahí ya se puede perder todo un día por una consulta o un procedimiento”.
El Presidente del Baja Health Clúster también llamó a evitar que las complicaciones médicas sean utilizadas para generar una percepción negativa generalizada sobre los servicios de salud.
“Una complicación o incluso un fallecimiento puede ocurrir en cualquier sistema hospitalario del mundo”, expuso, aunque también reconoció que es indispensable garantizar que los pacientes sean atendidos por profesionales certificados y capacitados.
Segunda fuerza económica
Walter sostuvo que el turismo médico continúa siendo la segunda fuerza económica más importante de Tijuana, después de la industria maquiladora, pese a reducciones registradas en algunas áreas del sector. Por ello, consideró necesario generar condiciones jurídicas que permitan darle mayor certeza y competitividad.
Uno de los principales planteamientos del sector es la aprobación de una Ley Federal de Turismo Médico, proyecto que, según explicó, se encuentra en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y está pendiente de avanzar hacia su presentación ante el pleno.
“Con esta ley, la legislación permitiría establecer incentivos fiscales, mecanismos migratorios y una regulación específica para esta actividad”, señaló.
Explicó que una persona que llegue a México para someterse a una cirugía o tratamiento médico podría requerir permanecer más de siete días, por lo que plantean esquemas que permitan estancias de hasta dos meses sin que los trámites migratorios se conviertan en un obstáculo.
El planteamiento, dijo, no estaría limitado a pacientes estadounidenses, sino que permitiría facilitar la llegada de personas procedentes de otros países, como China, que busquen servicios médicos en México.
Peticiones locales
A nivel estatal, el sector también solicita al Congreso de Baja California retomar una iniciativa relacionada con los llamados “médicos golondrinos”, con el objetivo de establecer mayores mecanismos de protección para los pacientes frente a profesionales que llegan de otras entidades, realizan procedimientos y abandonan la ciudad sin dar seguimiento a posibles complicaciones.
Walter indicó que el sector privado también debe asumir responsabilidades mediante certificaciones, trabajo de coordinación con autoridades, mejor señalética urbana y proyectos como los distritos médicos, además de acciones para mejorar la imagen y los accesos a la ciudad.







































