LaDainian Tomlinson

Por Dante Lazcano

Si nos hubieran preguntado el 9 de septiembre del 2001, apenas 48 horas antes de los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, que un jovencito de 22 años podría llegar al Salón de la Fama de la NFL seguramente lo hubiera considerado como una broma de mal gusto.

Ese día LaDainian Tomlinson,  corredor que seis meses antes llegó al equipo del rayo convertido en una quinta selección del reclutamiento de jugadores colegiales tras egresar del programa de las Ranas Cornudas de la Universidad Cristiana de Texas (TCU), corrió para 113 yardas en 36 intentos siendo apenas una pequeña muestra de lo que podría hacer en la liga.

Jamás olvidaré que, con cuatro minutos por disputar del encuentro inaugural que los electrizantes ganaron 30-3 ante los Pieles Rojas de Washington, coincidí en el elevador que me llevaba al campo para las entrevistas, con Dean Spanos, propietario del equipo, John Spanos, entonces gerente general del equipo.

A diferencia de lo que me tocó este domingo  con Spanos y una directiva joven que bien lo pude describir como un funeral, en aquella ocasión la expresión era de satisfacción e incredulidad por la inversión que habían hecho al obtener a dicho jugador.

Recordemos que San Diego venía de un año en el que terminaron como el peor de la liga con marca de 1-15, por derecho les correspondía seleccionar primero que nadie, pero tras una negociación con Atlanta Falcons cayeron hasta el quinto puesto con jugadores y selecciones colegiales de compensación.

Tomlinson fue la punta de lanza de una reconstrucción que le permitió al equipo sandieguino ganar cinco campeonatos divisionales, disputar una final de conferencia y convertirse en un incansable equipo contendiente por el campeonato, esto sin mencionar que del 2004 al 2010 sólo registraron temporadas ganadoras, aunque si algo les faltó fue el campeonato.

LT se dio el lujo de establecer una marca de más anotaciones por tierra con 28, que combinadas con las tres que hizo alineado como receptor  dejó la cifra en 31, cantidad que desde el 2006, nadie se ha atrevido siquiera a acercarse.

Pero el tiempo pone a todos en su lugar y tras una carrera de once años terminó como el quinto mejor corredor de la historia de la liga con 13,684 yardas, el segundo más anotador con 145, tercero en anotaciones totales con 162 y sin duda la clase de jugador que nunca volveremos a ver vistiendo la casaca de los electrizantes si siguen en San Diego.

Por ello es que Tomlinson encabeza el listado de finalistas que buscan ser entronizados en el Salón de la Fama, merecimiento, que en este su primer año de elegibilidad para ingresar al recinto de los inmortales, no enfrentará ninguna complicación para que lo elijan, pues encima de todo, hasta fuera del terreno de juego se  ha caracterizado por ser una persona íntegra.

¿Y los Chargers apa?

Fue doloroso ver cómo terminaron en el terreno de juego en el cierre de temporada los Boltios, lo mejor del asunto es que habrá nuevo entrenador pues corrieron a Mike McCoy y con más de una veintena de jugadores de regreso son los contendientes para ganar la división en 2017.

Mis dos centavos

Más vale tarde que nunca.

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