La tecnocracia rapaz

Por Manuel Rodríguez Monárrez

2017 es oficialmente el año más violento en la historia de Tijuana y mientras la ciudad se hunde en una espiral de inseguridad interminable, el Alcalde sigue haciendo cuentas alegres para 2018. Un partido político en decadencia convertido en un consorcio de neotecnócratas locales con menos escrúpulos que sus progenitores y que vienen a aprender rápido el arte rapaz de la corrupción de sus parientes políticos, familias enteras que viven del erario, que se heredan distritos electorales como si fueran títulos nobiliarios, un hermano en Cespt, otro en finanzas del estado y una más de aviador con el ‘patas’, total que la nómina les pertenece, y es para colocar leales que nos aseguren continuidad no para prestar servicios a la ciudadanía.

Así se las gasta el PAN de Baja California. Los “juniors” le invierten mucho a las campañas negras simplemente porque se le acaba el tiempo al monstruoso sistema de corrupción que sus progenitores engendraron. Es increíble la cantidad de negocios que desde lo público se pueden hacer cuando dispones a manos llenas del dinero que circula por las arcas municipales.

Pongamos como ejemplo los siguientes, este 2017 que está por concluir será recordado como el año de las privatizaciones en Baja California y Tijuana, al paso que vamos para cuando este gobierno se vaya ya no habrá servicios públicos en México: 1) Se privatizó el agua en el Estado; 2) Se abrió el mercado de las gasolinas (federal); 3) Se aprobó concesionar el alumbrado público en 2018; 4) Se aprobó concesionar el reclutamiento de policías por 10MDP al año; 5) Se privatizó el manejo de nómina del Ayuntamiento; 6) Se privatizó el cobro de morosos del predial a una empresa poblana de nombre CORE que cobra del 25% al 30% de comisión por cartera recuperada; 7) Se continúan arrendando a un privado los camiones recolectores de basura por 79MDP al año; 8) Se arrendaron a un privado las patrullas policíacas de la ciudad que por cierto el ayuntamiento estaba equipando a cuenta propia en un taller de la colonia Buena Vista; 9) Se aprobó concesionar espacios publicitarios para estaciones del SITT en 2018, y por si fuera poco; 10) Sigue cerrado el estacionamiento concesionado de Palacio que en 2018 cumple 10 años sin poder usarse, cuando antes era público y gratuito, junto con la vialidad que se concesionaron.

Y las aves de rapiña van por más, sin duda me quedo corto en mi lista, y todavía le quedan dos años a este régimen que llegó para enriquecer a los integrantes de su consorcio político. Pero eso sí, con rapidez impiden y niegan permisos para aquellos que se niegan a pagar mordidas, ¿sino por qué el gobierno municipal no quería dejar al club de motociclistas californianos Solo Ángeles traer juguetes a los niños tijuanenses éste año?

En Cabildo el show de la simulación continúa a toda costa, ninguna de las observaciones hechas por los regidores en Comisión de Hacienda fue tomada en cuenta en el documento final que tiene como resultado un presupuesto a modo de los objetivos lucrativos y electorales de los tecnócratas al servicio de sus intereses. Con aumentos a la opaca publicidad oficial que para 2018 recibe un aumento irresponsable de 12 millones de pesos, mientras que se castiga con el mismo presupuesto que en 2017 al Instituto Municipal Contra las Adicciones, siendo que este programa debería ser de acuerdo a las estadísticas nacionales de consumo, la prioridad número uno para atender en la agenda de gobierno municipal.

Pero eso sí, van 2 millones extras para que el Alcalde anuncie su imagen en las salas de cine. Además de innecesario resulta francamente desagradable llegar a disfrutar de un estreno en el cine en esta época decembrina, y tener que “chutarte” propaganda oficial del ayuntamiento cuyos contenidos parecen sacados de una trilogía de ciencia ficción. Ya párenle, y luego los burgueses de Tijuana se quejan de que por qué Tijuana está como está.