La profesión mejor pagada del mundo

Por Jorge Ojea

Las ventas son la actividad económica más grande y compleja que existe, pero también la más común. Todas las sociedades modernas son el resultado de una larga tradición mercantil. Desde que los mercantes viajaban en barcos para ofertar sus productos exóticos, el comercio ha sido la clave para la expansión de la cultura y la industria. Hoy por hoy, las ventas son la actividad que mueve al mundo. ¿Por qué se le considera, entonces, una labor tan poco respetable?

 

En el campo laboral reina una ambigüedad desconcertante respecto a las ventas. Por una parte, figura entre los sectores más activos y que más empleos generan; por otra, se le tiene como un trabajo incompetente. No se valora lo suficiente y sobre él hay poca información académica. Es realmente grave que las universidades formen profesionistas, pero no vendedores. Cualquier persona, sin importar su área de estudio, depende de sus habilidades para persuadir y captar la atención de la gente. Las ventas son los pilares de nuestra economía, sí, pero también de nuestra carrera y de nuestra vida.

Se considera que las ventas son una labor en extremo demandante y caótica, tachada por profesionistas que buscan estabilidad y seguridad económica (bajo el riesgo de estancarse y aburrirse mortalmente). Pero nada más lejos de la realidad… De hecho, las vacantes para estos puestos califican dentro de las 10 más difíciles a cubrir en nuestro país (según un estudio realizado por Manpower). La información de la Adecco informa que durante el 2012 el área comercial logró el 24% de las contrataciones a nivel mundial. La demanda de vendedores es alta, pero requiere más experiencia de lo que se estima. Se trata de la profesión más dinámica y motivadora que existe. Cada negociación representa una oportunidad de crecimiento y amplía la percepción del mundo. Comprende un proceso lógico y metódico que requiere conocimientos y habilidades multidisciplinarios: sobre economía, publicidad, relaciones públicas, derecho, finanzas…

La satisfacción emocional de concretar un negocio —de dar solución a un problema, de generar autónomamente riquezas para sí mismo y para la compañía en que se trabaja— es algo que solamente conoce un buen vendedor. Además, es el área que ofrece mayores posibilidades de crecimiento: Sales Management calcula que alrededor del 25% de los presidentes de grandes compañías norteamericanas iniciaron su carrera como vendedores.

Tras la crisis del 2008, las empresas buscan desesperadamente agentes comerciales que incrementen nuevamente sus ingresos. Los informes de la OCCEducación indican que cada vez son más las empresas interesadas en profesionistas formados en el área de ventas, con habilidades sociales y de negociación altamente desarrolladas, capaces de comercializar sus servicios de manera distinguida. Para nuestra sociedad, en la que todo mundo está vendiendo algo, el reto más grande consiste en impulsar esta labor. Porque, como dijo Lyndon Baines Johnson: “Nuestros vendedores son los organizadores creativos del mercado libre, tan vital para el crecimiento, la prosperidad y el bienestar de nuestra nación”.

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