La pregunta incómoda

Por Juan José Alonso LLera

“Un corsario tiene una motivación diferente a la de un marino. Un corsario no lucha por honor, sino por obtener ganancias. Es un mercenario”.

Esta semana en el claustro de profesores de Ipade, se tuvo a bien invitar a José Medina-Mora Icaza, actual presidente nacional de la Coparmex. Nos dio una conferencia ejemplar acerca del papel que juega este sindicato patronal como representante del sector del sector empresarial. El organismo venía de ser utilizado infamemente por Gustavo de Hoyos como plataforma política para alcanzar privilegios personales y en una de éstas para catapultarlo como candidato a la grande en 2024. Pero alguien tuvo la lucidez de recomponer al gremio y cambiar la estrategia de confracción con el presidente a la del diálogo y contrapeso inteligente al gobierno.

Tuve la oportunidad de preguntarle al buen Pepe cuál era su opinión sobre el rol de la corporación ante el gobierno federal, contrapeso u oposición; y si era ético usar a este sindicato como trampolín político para alcanzar puestos públicos.

Antes de pasar a las respuestas hagamos un poco de historia: La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex, por su acrónimo) es un sindicato patronal de afiliación voluntaria que aglutina empresarios de todos los sectores que buscan representación en el ámbito laboral y social. Sus más de 36 mil empresas socias en todo México son responsables del 30% del PIB y de 4,8 millones de empleos formales.

Está conformada por una red de 68 Centros Empresariales, 14 Federaciones, 3 Representaciones y 14 Delegaciones en todos los estados de la República. Además, 19 Comisiones de Trabajo nacionales se dedican al estudio y generación de propuestas en las temáticas más importantes de la economía y la sociedad.

Fue constituida el 26 de septiembre de 1929, por iniciativa del industrial regiomontano Luis G. Sada, quien, durante una convención de las Cámaras Nacionales de Comercio e Industria de México, dio a conocer la idea de formar una organización distinta a las Cámaras constituidas por disposición legal, que aglutinara al mayor número posible de empresarios a fin de representarles y darles cohesión política y social.

La base de su fundación son los principios de la Doctrina Social de la Iglesia

  • La dignidad de la persona
  • La defensa de la vida humana
  • Los derechos humanos
  • El bien común
  • La lucha por la justicia
  • El destino universal de los bienes
  • El trabajo
  • La propiedad privada
  • La subsidiariedad
  • La participación en la vida social
  • La solidaridad
  • La opción preferencial por los pobres

La respuesta del ingeniero Medina-Mora a mi pregunta fue elegante y contundente: “el que quiera hacer carrera política, que renuncie y no use al organismo como plataforma”, “estamos para dialogar, no para confrontar”.

Felicito al nuevo presidente por enderezar el rumbo de la confederación y deslindarse de la actuación del Sr. De Hoyos, que sigue con la necedad de confrontar a AMLO y no acepta que hay que salir adelante con el presidente que tenemos y seguramente es porque su corazón late por estar en la boleta en el 2024, pero lo bueno es que tendrá que ir con sus propios medios sin seguir usando y abusando de la Coparmex, organismo que quiero, respeto y admiro, que dicho sea de paso ha tenido una actuación mediocre en mi querida Tijuana.