La madre de todas las batallas 

Por El Informante

La madre de todas las batallas

La reforma al sistema de seguridad es la primera gran batalla política para Marina del Pilar Ávila Olmeda, pues además del aval de los diputados, deberá convencer a los cinco ayuntamientos.

Los cabildos de Mexicali y Tecate ya le dijeron que sí, al igual que el Comité de San Quintín, pero en duda están Ensenada y Tijuana, con alcaldes bonillistas que apuntan para oponerse y Rosarito que pinta para ser la moneda en al aire.

Muy fino y hábil trabajo de operación política tendrá que realizar, pues bien sabido es que Armando Ayala de Ensenada y Montserrat Caballero de Tijuana son alcaldes hostiles al nuevo proyecto de seguridad, mientras la rosaritense Araceli Brown no se ha pronunciado al respecto.

Por cierto, Montserrat Caballero se anotó un autogol cuando estando en un encuentro con el Colegio de Abogados, criticó públicamente la reforma de seguridad, pues según ella busca revivir una corporación corrupta como la PEP, de cuyos abusos, dijo, fue víctima.

Tal vez la Presidenta Municipal de Tijuana olvidó que su secretario de Seguridad, Fernando Sánchez González, al que defiende a capa y espada, fue el mandamás de esa corporación a la que se refirió como corrupta y abusiva. ¡Ups!

La primera Mañanera de Marina

El Ceart Tijuana fue la sede elegida para el primer “Miércoles de Mañanera” de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y los temas a tratar fueron, principalmente, el Covid, la vuelta al semáforo amarillo, el gradual regreso a clases presenciales en el 2022 y el pago a los maestros.

La Gobernadora se presentó acompañada de los secretarios de Salud, Bienestar y Hacienda, entre otros funcionarios estatales, y un detalle a destacar es que todos ellos aparecieron con su respectivo cubrebocas.

Otro punto a favor, fue que a diferencia de lo que hacía su antecesor Jaime Bonilla, Marina sí permitió el acceso a medios de comunicación y respondió preguntas directas. Mucho más sano hacerlo en un edificio público y con acceso a medios que encerrarse en una oficina privada en donde los funcionarios hablaban rodeados por cuadros de familiares del Gobernador.

Un buen comienzo, pero habrá que ver cómo evolucionan. Las mañaneras no son para todo mundo y cada gobernante tiene su propio estilo de comunicar y no todos se sienten cómodos de estar interactuando diario. A veces en la comunicación política no se encuentra la justa medida.

En el gobierno de Kiko Vega de Lamadrid se llegó al otro extremo de la cuerda, pues el mandatario pasaba meses o semanas ausente, sin hablar jamás con la prensa ni aparecer en público, pero con Bonilla se llegó a una incómoda y hostil omnipresencia en donde más allá de informar sobre las acciones de su administración, su conferencia servía para fustigar y hostilizar adversarios.

Para bien o para mal, las mañaneras han marcado un antes y después en la historia de la comunicación política en México. Ahora todos los gobernadores de Morena, e incluso aquellos que no pertenecen al partido, se sienten obligados a seguir los pasos de Andrés Manuel López Obrador y ofrecer una conferencia diaria o por lo menos periódica.

Los defensores de las mañaneras dicen que la estrategia es efectiva, pues “al que madruga Dios lo ayuda” y al ser el primero en hablar, el presidente tabasqueño controla y condiciona la agenda pública y sus opositores suelen bailar al son que él les toca.

El problema es que además del inevitable desgaste, las mañaneras pueden convertirse en un campo minado donde el tropezón y los autogoles se vuelven cotidianos. Una conferencia a la semana parece algo razonable. Veremos cómo evolucionan.

No a la planta fotovoltaica

Hubo algunos momentos en este primer ejercicio del informe semanal mañanero de Marina del Pilar Ávila, en los que quedó más claro que el agua el rumbo que lleva su administración respecto a ciertos temas.

El titular de la Secretaría de Hacienda, Marco Antonio Moreno Mexía, por ejemplo, contestó una pregunta sobre la planta solar fotovoltaica, uno de los grandes proyectos que más respaldó Jaime Bonilla y que de hecho, antes de dejar el mando, urgió en repetidas ocasiones a su sucesora continuarlo.

Al parecer, sus deseos no se cumplirán. Como está estructurado el proyecto, dijo Moreno Mejía, “no corresponde a la necesidad que tiene el estado en términos de costo del suministro de energía eléctrica. Es decir, es un proyecto estructurado con ventajas para el inversionista privado”, lo que representa condiciones de desventaja hacia el estado.

Se estudia actualmente, agregó, cuál podría ser la ruta jurídica en la que puedan desprenderse de ese compromiso sin que les cueste.

En cuando a Fisamex, empresa auditora que en la administración de Bonilla sembró terror en empresarios a través de cobros de adeudos, Moreno Mejía indicó que definitivamente el gobierno estatal no continuará contratando su servicio.

Viaducto elevado, finalmente

Ahora sí, parece que finalmente será una realidad el proyecto del viaducto elevado en Tijuana, mismo que tendría un tramo gratuito desde el Cañón del Matadero hasta el Aeropuerto Internacional de Tijuana.

Versiones distintas de este proyecto se presentaron antes, iniciando con la propuesta de iniciativa privada en la administración de Francisco Vega de Lamadrid. Jaime Bonilla dio borrón a ese proyecto y lo cambió por otro que presentó más adelante, pero que tras su anuncio no encontró alas.

Finalmente parece que la cosa va en serio, pues autoridades estatales y federales se reunieron para dar seguimiento a esta necesaria vialidad, que ayudaría a desfogar el congestionado tránsito de Tijuana. Ya se cuenta con el proyecto ejecutivo, ahora se espera que en breve inicien los trabajos en esta obra, que tendrá una inversión pública de 10 mil millones de pesos.

El puente carretero tendrá un tramo elevado de 9.2 kilómetros de longitud, lo que seguramente mejorará los tiempos de traslado.

Merecido homenaje

Revivió en forma presencial el Encuentro Literario Norte 32 que arranca esta semana en el Cecut y lo hace con un merecido homenaje a uno de los pilares de la educación en Tijuana, el profesor Víctor Soto Ferrel.

Fundador de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UABC, hace 35 años, maestro de incontables generaciones de Cimarrones a los que inculcó el gusto por el cine y la literatura, Soto Ferrel es y ha sido siempre un profesor muy querido. Además de coordinador de talleres de poesía y clubes de cine, Soto ha destacado también como poeta e incluso como creador de cortometrajes, aunque sin duda su mayor obra son los miles de jóvenes que ha formado e inspirado. Más que merecido el homenaje.

Lo verdaderamente cuestionable de este encuentro literario, es el cambio de nombre. Durante años se llamó Felino (Festival de Literatura del Noroeste) y el festival destacaba por sus creativos diseños en donde siempre aparecía un felino -un jaguar, un puma o una pantera- rodeado de libros. Hoy Norte 32 ha retrocedido tanto en lo insustancial del nombre como en lo soso del diseño.

El periodismo de Blancornelas

Precisamente en el Encuentro Literario Norte 32 estará el próximo sábado 27 a las 11:00 horas el periodista Jaime Adrián Canta, quien presentará su libro “El periodismo de Blancornelas”.

Jaime Adrián fue parte del equipo del semanario Zeta de finales de la década de los 80 y en la siguiente década. Le tocó trabajar durante históricos acontecimientos en la entidad, incluyendo las elecciones de 1989, en las que por primera vez desde la era del PRI ganó la gubernatura el candidato de un partido distinto al tricolor.

Cubrió a los primeros alcaldes del PAN en Baja California, a la vez que también apoyó en el semanario con coberturas relacionadas con el asesinato de Luis Donaldo Colosio, entre muchas otras.

Por aquel entonces, en 1992, publicó un primer libro, “Montejo… alcalde gracias a Dios”, sobre el primer presidente municipal panista en la historia de Tijuana, Carlos Montejo Favela, quien llegó a la presidencia luego de que otros militantes con más kilometraje político prefirieron no entrarle a una candidatura que veían fuera de toda posibilidad de triunfo.

La cita es este sábado a las 11:00 horas en la sala Federico Campbell del Cecut, donde Gerardo Dávila Infante acompañará al autor