La lista del éxito

Por Maritza Morales

Estamos iniciando un nuevo año en el que tenemos mucha fe y esperanza, dejando atrás un año que marcó nuestras vidas como ningún otro y permanecerá para siempre en nuestras memorias.

Como es de esperarse, llega un nuevo año y nos motivamos a iniciar proyectos nuevos, a ser mejores personas, a dejar malos hábitos, nos planteamos nuevas metas, tomamos nuevos caminos, buscamos hacer las cosas diferentes para obtener resultados diferentes. Sin embargo, la mayoría del tiempo estas metas y sueños sólo duran el primer par de meses del año nuevo, después volvemos a caer en la cotidianidad y en realizar las actividades (o no realizarlas), que nuestro cerebro está condicionado a hacer para volver a caer a una zona de confort.

Creemos que podemos ser muy productivos realizando una variedad de tareas a la misma vez, el llamado multitasking. Esto lo hemos venido practicando en la sociedad moderna debido a que así fuimos educados, ¡creyendo que al realizar muchas tareas a la vez lograremos más! ¿Pero nos hemos preguntado sí realmente somos productivos? ¿O nos llenamos de cosas que hacer sin un orden de importancia solo para mantenernos ocupados? O lo que es peor, terminamos enfermos e infelices.

No es lo mismo ser productivo que estar ocupado. Podemos ser productivos en nuestro día si sólo realizamos un par de actividades. Uno de los principales causantes de las enfermedades modernas es el estrés, es un disparador de una gran cantidad de enfermedades que se podrían evitar si bajamos los niveles de estrés y aceleración en nuestra vida diaria.

¡Una cosa a la vez! Bien sabemos que no podríamos estar en dos lugares simultáneamente, entonces ¿Por qué creemos que nuestra mente puede hacer dos o mas cosas al mismo tiempo? Es lógica ¿no?

Éste sería el primer paso para lograr las metas y objetivos que hayamos agregado en la lista de deseos de este 2021, dejar de querer hacer varias cosas al mismo tiempo y en su lugar realizar un paso a la vez, día a día con constancia para poco a poco llegar a ese resultado que buscamos. Tal como lo practican los japoneses con su filosofía del kaizen que consiste en renovarse en pequeños pasos, con constancia y continuidad contraponiendo los conceptos occidentales de revolución y conflicto.

El cerebro funciona mejor ante retos sencillos, los grandes cambios conllevan estrés y el estrés ya sabemos los efectos negativos que puede tener en nuestra vida.

Podemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Para qué somos buenos?
  • ¿Qué nos hace feliz o apasiona?
  • ¿Puedo a mantener a largo plazo esto que estoy haciendo?
  • ¿Esto que tengo o hago aporta o agrega valor a mi vida?

Una vez respondiendo a las preguntas anteriores, comencemos haciendo una lista, no de actividades, porque en la lista de tareas usualmente es muy larga y podemos perdernos al no saber dar prioridad a lo que realmente nos llevará a lograr los objetivos del día.

Mejor trabajemos en una lista del éxito, priorizando las tareas por orden de importancia. Esta lista será corta, precisa y nos llevará a crear paso a paso una vida con propósito y éxito en lo que nos propongamos.

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